Por ser una forma de crítica social, práctica catártica y alabanza religiosa, el reggae fue designado Patrimonio inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para las Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), el género musical de origen jamaicano ha aportado a la humanidad “reflexión internacional sobre cuestiones como la injusticia, la resistencia, el amor y la condición humana” además de poner de relieve “la fuerza intelectual, sociopolítica, espiritual y sensual de este elemento del patrimonio cultural”.

Para Olivia Grange, ministra de Cultura de Jamaica, la designación del organismo internacional “subraya la importancia de nuestra cultura y nuestra música cuyo tema y mensaje es amor, unión y paz”, de acuerdo con una entrevista con la agencia noticiosa AFP.

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Es tal la importancia del reggae en la sociedad jamaicana que la enseñanza de este género musical se realiza en todos los niveles escolares, desde el jardín de niños hasta la universidad.

Su origen y expansión

El reggae surgió en Kingston, capital de Jamaica, como una expresión cultural de las clases sociales marginadas a mediados de los años 60. Mezcla de diversos géneros musicales –como el ska y el rocksteady, así como el soul–, el reggae surgió como un vehículo para denunciar la injusticia y criticar los aspectos negativos del gobierno y la sociedad.

Bob Marley, compositor y guitarrista, popularizó el género musical gracias a composiciones como “One Love”, de su primer disco con The Wailers, The Wailing Wailers.

Así, el reggae alcanzó proyección internacional e influyó en el trabajo de bandas como Blondie o The Police. Esto ayudó a su difusión pero también de la fuerte carga ideológica de este género musical –caracterizada por el pacifismo, denuncia social, resistencia y el movimiento espiritual rastafari y el consumo de marihuana como ritual.

De esta forma, el reggae se une a la lista de expresiones culturales musicales designadas –por la Unesco–, como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. En dicho listado figura el Mariachi (México), el Flamenco (España), el Fado (Portugal) y el Tango (Argentina y Uruguay), entre otras.