Gracias al reciente estreno de Bohemian Rhapsody, que aborda aspectos de la vida de Freddie Mercury, las canciones de Queen han vuelto a sonar constantemente. Es así como en los bares y en las oficinas se puede escuchar la armoniosa y potente voz de esta leyenda del rock.

Y no sólo se trata del clásico “Bohemian Rhapsody”, hay tres más cuya historia se revela frente a nosotros en la pantalla grande: “Love of my Life”, “We Will Rock You” y “Another One Bites the Dust”.

Aquí te contamos el origen y proceso creativos de estas canciones que la película dirigida por Bryan Singer nos pinta, y que aquellos que no son tan cercanos a los ingleses por una onda generacional o no son fanáticos, los puedan redescubrir.

“Bohemian Rhapsody”

Desde colgar amplificadores para balancearlos como péndulos hasta hacer que sus músicos grabaran la misma estrofa cientos de veces, son un ejemplo de cómo Freddie Mercury improvisó para crear esta ópera-rock que da nombre al filme.

“We Will Rock You”

Con la intención de que el público interactúe con la banda, el guitarrista de Queen, Brian May propuso esta canción que pronto se apropiaron los fans. Sólo necesitó un ritmo simple pero pegajoso: dos zapatazos y un aplauso. “Imagina a cientos de miles haciendo esto”, le dice May (Gwilym Lee) a Mercury.

“Love of my Life”

Esta es una de las canciones más representativas del filme -que lleva recaudados más de 50 millones de dólares en apenas un fin de semana-. Se trata de una pieza que compuso a Mary Austin. Cuando suena el arpegio, Freddie finalmente le dice a quien fuera su prometida que es gay.

“Another One Bites the Dust”

Justo en el apogeo de la música disco, Freddie pensó en evolucionar su música y ponerle un toque más electrónico. Fue así que un riff de bajo tocado por John Deacon (Joseph Mazzello) le dio más fuego a la idea del vocalista de la banda para dar vida a esta grabación.