Le dicen el “Palacio de los Rebotes” y no por los juegos de basquetbol que se disputaron ahí en los Juegos Olímpicos de 1968. Desde 1991 ha sido el foro de cientos de conciertos, que comenzaron INXS. Ha visto desfilar bandas como Hombres G, Metallica, Billy Joel, Guns N’ Roses y Paul McCartney.

Pero rumores alrededor de la acústica del lugar crecieron con la anécdota sobre telas que dejó McCartney para que fueran colocadas en la parte superior y así intentar mejorar la condición sonora. Esto denotaba la mala calidad del sonido.

“En el Palacio de los Deportes los materiales tanto del piso, paredes y techo son inadecuados. Encontramos concreto, láminas de metal. El techo, al ser cóncavo, genera una concentración en las reflexiones y el piso al ser de concreto las manda a todos lados”, explica René Sotelo Vega, ingeniero de audio.

Este fenómeno descrito es la razón que le da ese mote de “Palacio de los Rebotes”. Y es que, según apunta René, que en el diseño de este recinto hace más de 50 años, jamás se tomó en cuenta la cuestión acústica. “La única razón por la cual se usa para conciertos es su gran aforo”. Esta arena de Iztacalco tiene una capacidad para 22 mil espectadores.

¿Hay solución?

Aquí es donde entra la magia de los responsables de sonido que trae cada artista. “El plan de acción podría ser, de entrada, hablar con la producción para poner material acústico en el Palacio, tema que dependiendo del artista y/o producción se concreta o no, pues eleva el costo de la producción y muchas veces no es rentable”.

En el mismo Palacio de los Deportes se han colocado cortinas, aunque no han sido suficientes para solucionar el problema. René sugiere “una presión sonora moderada es prescindible para mejorar la inteligibilidad del concierto”. Lo cierto es que la mayoría de los espectáculos no suenan mal, pero sí implican un gran trabajo.