Sabemos que si hubiera una nueva temporada de La Casa de las Flores, ya no veremos a Verónica Castro. Y no es porque ya no haya futuro para su personaje de “Virginia”, simplemente la Verito ya no quiere hacerlo.

Eso no significa que su experiencia en esta serie de Netflix haya sido mala. Al contrario, para ella representó un aprendizaje en ciertas cosas de la vida.

“Yo pensaba que era otra historia, muchas de las cosas que vienen yo no estoy de acuerdo”, dice entre risas la actriz en una charla con Manolo Caro.

La Casa de las Flores es una serie con tintes de melodrama. “Virginia de la Mora” es una mujer que se empeña en mostrar que tiene una familia perfecta. Sin embargo, una muerte desata una serie de secretos que ella no puede controlar y debe reinventarse. “Y ahora que lo estoy haciendo, me estoy divirtiendo que es lo peor”.

verónica castro

La casa chica y la casa grande, la homosexualidad, la transexualidad, sin olvidar las drogas (a “Virginia” le encanta echarse sus porros) son algunos de los temas tabús que se tocan en esta producción. Y aunque lo queramos negar, son tan comunes en las familias mexicanas.

Un gran regreso

“Para mi ha sido un aprendizaje llegar aquí, tiene una manera de ser que me sorprende cuando llego a trabajar”, comenta la Vero. La Casa de las Flores representa el regreso de esta actriz a la pantalla chica y en una plataforma distinta a la televisión tradicional. “Llegaba como en un intensa tipo telenovela, y (Manolo) decía, no aquí te vas reir”.

verónica castro

Por su parte, Manolo Caro asegura que el papel de “Virigina es uno de los personajes más complejos que he escrito porque es una mujer que se tiene que reinventar”. Así que tanto el personaje y la actriz vivieron toda una transformación en esta primera temporada.