Con La Casa de las Flores caemos en cuenta que ninguna familia es perfecta. Hay errores y defectos, pero hay que aceptarlas como son. “Quizás nuestra familia tiene defectos o cosas que uno no apoya, y no por eso debes juzgarlos o dejarlos de amar”, nos contó Manolo Caro en entrevista.

Para el creador de esta producción de Netflix, ninguna familia “es 100% funcional”. La casa chica y la casa grande, la identidad sexual, las adicciones, el poliamor, son algunos temas que “rara vez se ponen en la mesa” familiar, pese a que están presentes. Se vuelven tabús en la sociedad mexicana y son los que Caro quiso hacer visibles. 

Sexualidad

A través de Julián, Manolo exhibe el tabú de la sexualidad en las familias mexicanas. Aunque Virginia ya sabe que Julián es homosexual, pues lo vio crecer, ella se rehúsa a aceptarlo.

“Este personaje está casi obligado por su familia a salir del clóset para que lo acepten. Pero él no quiere ser “Julián, el gay” porque simplemente tiene virtudes y defectos que van más allá de una preferencia sexual”, explicó.

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La Casa De Las Flores. Foto: Netflix

“Julián dice: ¿Por qué a mis hermanas nadie les pregunta con quién se acuestan? Es reflexionar sobre los cuestionamientos que la sociedad hace a quien no es heterosexual”, agregó.

¿Y los hijos?

“En los primeros capítulos Paulina parece la villana por engañar a su propia madre. Pero ella es más que eso”, comenta el escritor. A través del personaje de Paulina de la Mora, Manolo Caro expuso los juicios que se hacen rápidamente a los padres, sobre todo a las mujeres.

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“Es muy fácil señalar el trabajo que hacen las madres con sus hijos, como Pau con Bruno. Cuando en realidad ella hacía el mejor intento con lo que podía, para mantener unida a su familia, como hacen muchas mexicanas”, declaró.

Doble moral

“Lo peligroso en la doble moral es normalizarlo. No señalar y no tocas los temas controversiales es triste porque puedes terminar siendo hipócrita. Si pudiéramos hablar de las cosas que importan, la vida quizás sería más caótica, pero al final, seríamos más honestos”, asegura el director.

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