Además de tener guiños de ojo a Karate Kid y muchas secuencias llenas de nostalgia, la nueva serie Cobra Kai también se burla de la moral de nuestros tiempos hacia ciertos temas, marcando un claro contraste entre lo que era el mundo en los 80 y ahora que nos acercamos a 2020. 

Más de 30 años después se encuentran los personajes de Karate Kid. El señor Miyagi ya está muerto y las vidas de todos han tomado su curso, caprichoso, como siempre, en especial para Daniel LaRusso y Johnny Lawrence.

Si en la saga fílmica, tenías simpatía por Daniel-san, quizá al principio de la serie no sea así, ya que el personaje se ha transformado en un exitoso empresario del ramo automotriz, mientras que a su eterno rival, Lawrence, no le ha ido nada bien, lo que en los estándares de la cultura gringa es un loser, con trabajos eventuales, un hijo al que no ve, es alcohólico y su vida es un desastre.

Pero esta serie, la cual consta de 10 episodios de aproximadamente 30 minutos, es también un aprendizaje para los millennials, al menos en estas cuatro cosas:

1. Que en los 80, podíamos salir de nuestra casa, vagar, sin tener un teléfono y podíamos perdernos por horas. Bastaba con avisar a nuestros padres que estaríamos en algún lugar y lo demás era pura diversión. Así fue como Johnny Lawrence y sus amigos se encontraron a LaRusso en una colina con todo y bicicleta, desde donde lo arrojaron para provocarle algunos golpes que nunca se le olvidarán, tal como consta en la serie. Perderse en las calles y que nadie te pudiera localizar tenía su encanto. En cambio en la serie se ve cómo las nuevas generaciones viven mirando las pantallas de sus gadgets, sin disfrutar la realidad.

Cobra kai
Cortesía

2. La música que sonaba en los 80. Muchos podrán decir que la música de los 80 no les gusta o que es aburrida, pero en Cobra Kai dan un repaso por lo que se escuchaba en esos años, al menos a los que crecieron en esos tiempos los transporta a una época dorada. Si ves la serie pon atención en el soundtrack, encontrarás rolas de Poison, Foreigner, The Alan Parsons Project, Queen, entre otros.

3. Las cosas de frente. Desde tiempos inmemoriales, siempre ha habido abusados y abusivos, es decir, quienes hacen bullying y quienes lo reciben. No es que esté bien, por supuesto que no, pero siempre ha existido. La ley del más fuerte. Y en Cobra Kai se ve cómo han cambiado las cosas, ahora este tipo de acoso es más anónimo y virtual, más cobarde aún. En los 80, estas cosas se hacían de frente, sin esconderse detrás de una pantalla y muchas veces estos conflictos se resolvían uno a uno y todo acababa con un apretón de manos o en un torneo de karate.

Cobra Kai
Cobra Kai

4. No existía lo políticamente correcto, o mejor dicho, la hipocresía. En Cobra Kai se puede apreciar cómo en estos tiempos nadie quiere herir la susceptibilidad de nadie, aunque vaya contra lo que piensa. Si hace tres décadas fueran esta época, muchas película, canciones, libros, series y arte en general habrían sido impensables porque no son incluyentes. A eso se enfrenta el sensei Lawrence y el propio Daniel LaRusso, a un grupo de jóvenes que al menor comentario sobre la apariencia o físico de alguien más se alarman o incluso arrojan la toalla. No aguantan la menor presión, evaden la realidad, no se enfrentan a sí mismos ni terminan por aceptarse como son.

Aquí puedes ver el primer episodio de manera gratis.

Por Héctor Cruz