Con ladridos y acercándose a olerlos, “El Negro” recibe a los curiosos que se asoman a las puertas del Centro Cultural el B.A.N.C.O. Éste, se ubica en la colonia San Agustín, zona considerada uno de los puntos rojos del Municipio de Ecatepec. Pero como la vida misma es una paradoja, de la violencia renació la hermandad.

Años atrás, lo que hoy se conoce como el B.A.N.CO, era una sucursal de Bancomer. Este local ofreció sus servicios de 1994 a 2012 pero cerró. Sí, esto fue por consecuencia de la inseguridad que distingue a dicho municipio. Este período, en palabras del cronista local de San Agustín, Daniel Iñaqui Valtierra, es recordado como “la época roja”.

Después corrió el año de la mala suerte. Tras una remodelación y un fallido intento de reinauguración en 2013, el banco sufrió trece asaltos en menos de seis meses. Motivo suficiente para que la sucursal pusiera fin a sus servicios. Así desalojó esas instalaciones. Con el paso del tiempo, el lugar se convirtió en el basurero de esa calle. También, en el refugio de delincuentes y drogadictos o, incluso, en cementerio de perros y gatos, con y sin dueño.

B.A.N.C.O. el centro cultural en Ecatepec Foto: Bicky Ramírez
B.A.N.C.O. el centro cultural en Ecatepec Foto: Bicky Ramírez

Para el cronista, el lugar en sí mismo causaba miedo pero no faltaba la gente de la zona que ingresaba para usarlo de manera lúdica. Por ejemplo, durante día de muertos o Halloween, la gente entraba el inmueble porque parecía una casa del terror.

En noviembre de 2015, hartos de este foco de infección, vecinos e integrantes de un colectivo tuvieron una idea. Decidieron realizar los trabajos de limpieza en el lugar. Uno de estos personajes fue Israel (conocido en la zona como Israel “uno-con-hambre”) quien forma parte de la lista de fundadores del lugar.

B.A.N.C.O. el centro cultural en Ecatepec Foto: Bicky Ramírez
B.A.N.C.O. el centro cultural en Ecatepec Foto: Bicky Ramírez

Después de tanta violencia, desechos humanos y siete camiones de basura todo cambió. Un par de piñatas, música navideña y viandas decembrinas, atestiguaron la apertura del lugar.

De banco a el B.A.N.C.O

El B.A.N.C.O surge de la incorrección. Para Israel queda claro que la cultura sí se puede edificar sobre ruinas. También, que un conjunto de juicios, prejuicios e incertidumbres, han sido aliados para el reconocimiento y aprobación del centro cultural. El joven, quien es originario y residente de Ecatepec, aseguró que en ocasiones la mirada curiosa de los visitantes comienza por la extravagancia de las rastas que se forman en su cabello y termina con una inscripción en el taller de danza azteca.

B.A.N.C.O. el centro cultural en Ecatepec Foto: Bicky Ramírez
B.A.N.C.O. el centro cultural en Ecatepec Foto: Bicky Ramírez

La gama de colores, pinturas y demás piezas artísticas resultan extrovertidas para quienes probablemente no están acostumbrados a interactuar con este tipo de espacios. Herrería con figuras abstractas, cortinas con helechos de hojas secas, pinturas, fotografías. También hay una pared repleta con tapitas de refresco que forman la figura de un venado (simulando arte huichol). O bien, un pequeño librero con un acervo improvisado, grabados, objetos intervenidos, cuadros, cuadros y más cuadros.

“En ocasiones el aspecto del B.A.N.C.O no es agradable para el público, les causa miedo y se llenan de prejuicios, incluso mi atuendo les parece extraño. Pero conforme conocen las instalaciones la gente se identifica y busca la forma de participar con nosotros”, explica Israel.

Cultura edificada sobre ruinas

B.A.N.C.O. el centro cultural en Ecatepec Foto: Bicky Ramírez
B.A.N.C.O. el centro cultural en Ecatepec Foto: Bicky Ramírez

La vida dentro del centro cultural sobrevive gracias a donaciones, pero sobre todo por la asistencia a los talleres y terapias alternativas. Esto es, gracias a quien participa en las tardes de películas o compra lechugas, rábanos y helechos que se cosechan en el huerto urbano. También, por quienes colaboran en la gratiferia, actividad que se realiza a finales de cada mes y que se asemeja al trueque, pero con tintes altruistas.

Para Israel y el equipo que forma parte del proyecto, la misión del B.A.N.C.O ha tenido como prioridad dar voz al trabajo de los artistas de Ecatepec. Son quienes se han encargado de intervenir las instalaciones del lugar. Son quienes participan constantemente en las actividades culturales: músicos, pintores, actores, cantantes. Pero lo más importante, es un lugar de inclusión que pone el arte al servicio de los habitantes de San Agustín y demás colonias del municipio.

B.A.N.C.O. el centro cultural en Ecatepec Foto: Bicky Ramírez
B.A.N.C.O. el centro cultural en Ecatepec Foto: Bicky Ramírez

El centro cultural el B.A.N.C.O es un ejemplo de que lo políticamente correcto puede tornarse aburrido. Y que en colonias como San Agustín no sólo las plazas comerciales son relevantes. Los vecinos seguirán en la búsqueda de la rehabilitación de inmuebles abandonados y con ello fomentar la inclusión social.

Extender la invitación está de más. Aventúrense, diríjanse a la estación del Metro Olímpica de la Línea B, con dirección a Ciudad Azteca. Al llegar pregunten por el centro cultural el B.A.N.C.O y adéntrese en la colonia. Llénense de Ecatepec.

¿Ya conocían o habían escuchado sobre este lugar?

EL B.A.N.C.O.
Av. Lourdes 188, San Agustin 3ra. Secc. A,
Ecatepec de Morelos, 55 7679 6417, FB:/ReventonCultural