No todo son marometas y precisión en el fin de semana más esperado por los fanáticos de la NBA. No. El All Star Weekend, que será albergado por la casa de Los Angeles Lakers, tiene un gran espacio reservado para el compromiso social.

Por Mario Villagrán

 

Durante una década, a través del programa NBA Cares, se ha dedicado un día del fin de semana del #NBAAllStar para que los mejores jugadores de básquetbol en el mundo pongan algo más que un balón entre redes y saquen sonrisas con algo más que su talento.

Foto: Cortesía NBA

“Nos sentimos afortunados de devolverle a la comunidad un poco de lo que nos da”.

Y este año no es la excepción, ya que ayer acompañamos a ver como Draymond Green, de los campeones Golden State, y Kyrie Irving, la bomba de Boston, ponían sobre la mesa toda la felicidad posible en el Children Hospital de Los Angeles.

Foto: Cortesía NBA
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Niños, doctores, enfermeros y medios fuimos testigos de que el deporte sigue siendo una de las actividades de transformación social más importantes y de mayor repercusión en el mundo. La prueba está en cada una de las sonrisas que los deportistas lograron poner en el rostro de decenas de niños que olvidaron por un momento la cama y la bata para transportarse, con la imaginación, a la duela, gracias al proyecto social de voluntariado de la NBA.

“Todo mundo cree que la NBA es glamour y espectáculo, pero hay mucho más”.

Sin duda, una mañana sanadora que sirve como una inyección de ánimo y como banderazo oficial para el esperado All Star Weekend del mejor basquetbol a nivel mundial.