Los tiempos cambian, y el vello corporal parece ya no ser un símbolo de masculinidad. A donde sea que miremos –revistas, pantallas de cine y televisión, sitios de internet–, nos topamos con imágenes de cuerpos masculinos desprovistos de vello.

¿Cortar o no cortar también el vello púbico?, es sería la cuestión sobre la mesa. Al natural, recortado, inexistente, le pedimos a cinco mujeres que nos compartieran su opinión respecto a cómo prefieren el vello púbico en ellos.

Las que aprueban el que no haya pelos aseguran que “es mucho más cómodo al momento de hacer un blow job”, y que hasta incluso “hace que un pene se vea más lindo”, según apunta L, de 37 años.

En cambio para E, de 32 años, le genera conflicto estar con un hombre que tenga menos pelo que ella. Así que prefiere que al menos esté recortado. “Soy muy feminista, pero en este sentido tal vez soy un poco machista. Me gusta que los hombres tengan algo de pelo”.

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Algo en lo que coinciden nuestras entrevistadas es que el rasurado refleja higiene. “Habla bien de la persona pues quiere decir que se cuida, más allá del aspecto estético”, asegura M, 25 años. Por su parte, A, 26 de años, resalta que eso “es una forma de demostrar preocupación por la otra persona”.

Y lo más importante, que le den mantenimiento. “Si están dispuestos a darle mantenimiento, está bien que se lo corten, pero si no, es mejor que se lo dejen crecer. También sé de algunos que se lo cortan para que ‘su amigo’ se vea más grande de lo que es”, apunta K, de 31 años.

Tal vez sea momento de preguntarle a tu pareja cuáles son sus preferencias, pues la única certeza es que tomar su opinión en cuenta puede mejorar considerablemente tu vida sexual.