Cuando me enteré que existía un taller de masturbación, pensé: “esto es una apología al amor propio”. Pero cuando supe que era impartido por la única chica mexicana certificada por Betty Dodson, la gurú de la masturbación femenina en Estados Unidos, me dije: “esto debe ser el paraíso”.

Fabiola Trejo es una mujer a quien le ha apasionado desde hace mucho tiempo el tema de la sexualidad. Al estudiar Psicología conoció a varias personas que la introdujeron en estos placenteros temas. “Descubrí que casi no existe información efectiva respecto a los orgasmos y al placer sexual”, comenta. “Te dicen que son importantes, necesarios, pero no cómo lograrlos”, comenta.

Orgasmos sin prejuicios

Betty Dodson es un icono de los años 70 por haber creado los talleres Bodysex. Con ellos, Betty ha enseñado a las mujeres a tener autoconsciencia sexual. Las instruye para que conozcan su propio cuerpo y puedan alcanzar el orgasmo. Esa tan aclamada “muerte chiquita”.

De acuerdo con la Encuesta de Salud Sexual y Comportamiento (NSSHB, por sus siglas en inglés), sólo 3.1% de las mujeres entre 18 y 24 años se masturba más de cuatro veces a la semana. En cambio, 18% de los hombres “le saca brillo al soldado” más veces por semana.

¿A qué responde esto? A que los discursos dominantes de la sexualidad femenina son la culpa, el miedo y la vergüenza. Por ello, Fabiola se lanzó a ir a Nueva York para certificarse con Betty. Y trajo el Método Dodson a nuestro país.

Masturbación asistida

Los talleres que la mexicana imparte duran tres días y desde el inicio se les informa a las chicas en qué consistirá el curso. Fabiola les abre la puerta, les pide que se desnuden y dejen su ropa en una caja.

“Se convierte en una metáfora de su desnudez intelectual y emocional: se liberan de prejuicios, construcciones familiares, sociales”, explica. Entonces entran a un cuarto y forman un círculo con las demás asistentes para compartir sus sentimientos respecto al placer sexual. Después inicia un ritual de autodescubrimiento en el que una por una expone sus genitales de manera que todas sean conscientes de su composición.

El segundo día las participantes empiezan conversando sobre el aprendizaje de la jornada anterior. Luego Fabiola realiza una proyección de la anatomía del cuerpo femenino y les enseña diferentes formas de masturbación, así como a utilizar el vibrador –incluido en el costo del taller–.

“Les muestro varias posiciones; hablamos sobre las sensaciones que se pueden tener y cómo hacer que se incrementen. Las invito a mover sus cuerpos, a tensarlos, a relajarse”, comenta la orgasmóloga.

Entre música para meditar y ejercicios de respiración, se da paso a un receso erótico en el que cada una decide cómo disfrutarlo. Para finalizar, realizan un masaje grupal. En el tercer día del curso las actividades son libres: “Se trata simplemente de avivar los sentidos, la energía es diferente”, concluye Fabiola.

Placer y sexualidad positiva
Cupo máximo: 10 mujeres
Precio: $3,000, aprox.
FB: /placersexpositiva