A muchas mujeres les gusta pintarse el cabello. Otras optan por cuidar estrictamente su dieta alimenticia y hacer ejercicio todos los días. Incluso, muchas son conscientes de pequeños detalles que “alteran” cómo luce su apariencia. Detectan ipso facto canas intrusas; estrías que antes no habían aparecido en escena; cejas desordenadas.

Pero, ¿acaso conocen tan bien sus cuerpos? No, la triste realidad es que no. Pueden llegar a odiarlos por no lucir como ellas desearían, pero no los conocen a la perfección.

En un artículo publicado por la periodista y autora de libros, Lucy Cosslett, reconocida por sus escritos feministas, ella misma se sorprende por cuánto odia su cuerpo. Sí, ella misma lo reconoce: aun siendo feminista odia su cuerpo.

Y no está sola. Muchas mujeres detestan cómo lucen. Sus cuerpos son sus peores enemigos. Entonces conjugamos poca consciencia de nuestro cuerpo con odio. El peor combo.

Platicamos con la doctora Susana Caracheo, una psicóloga clínica y sexóloga que comenzó hace seis años con un proyecto que no sólo tiene un gran valor artístico, sino que también tiene un importante papel en la autoconsciencia y la aceptación.

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El proyecto busca fomentar la autoexploración femenina y poner de manifiesto la belleza de la diversidad. “Decidí comenzar con esta tarea tras vivir una situación en mi hogar. Una de mis sobrinas mencionó la palabra ‘vulva’ y generó un conflicto familiar tan grave que se acordó que jamás se mencionaría esa palabra en casa. Además, detecté la necesidad de normalizar esta palabra a través del trabajo que he tenido con mis pacientes”.

“Hace seis años comencé a organizar diferentes encuentros con mujeres para hablar y retratar los genitales femeninos. Del total de mujeres que han participado en estas actividades, el 75% ha asegurado que jamás han explorado sus genitales. ¡Simplemente no los conocen!”.

La también autora del libro: Confesiones sobre amor, sexo y familia. Casos de una terapeuta ha logrado formar un gran acervo de fotografías tras realizar estas reuniones en diferentes partes del mundo. “Descubrí también que las mujeres que aseguraron haber explorado sus genitales, dicen que no les gusta cómo lucen. Que no son como los que han visto en las películas porno. No se apegan al estereotipo y por ello los consideran ‘feos’”.

Esto ha despertado muchas cosas en Susana. Entre ellas, el interés por querer normalizar el correcto nombramiento de los genitales. Además, considera importante que las mujeres también puedan ver la autoexploración como algo necesario para poder conocer sus cuerpos. “Tiene que ser un lugar cercano, hermoso, agradable. Debemos dejar de considerar al nombre de la vulva como algo ofensivo, sucio”.

¿Cómo nació?

Al inicio de dichas reuniones les pide a las chicas que hagan una carta a sus vulvas. Que expresen qué es lo que sienten con ella y cómo se sienten con ella. “Posteriormente, les pido que la dibujen. Hablamos sobre los 10 puntos de placer que las mujeres tienen en sus genitales, los cuales están conformados por siete zonas internas y tres externas”.

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Al finalizar, se realizan los retratos fotográficos. Las mujeres se sorprenden por lo diferente que lucen sus vulvas en el dibujo que hicieron comparado con las fotografías reales.

“Esto las ha ayudado a superar muchos prejuicios. Al conocer sus cuerpos, pueden tener una mayor consciencia de cómo funcionan y tener una vida sexual mucho más placentera”.

Susana ha decidido mostrar sus obras al mundo. El pasado sábado realizó una exposición fotográfica en la Galería Ráfaga, gracias al apoyo del periodista Braulio Peralta. Para conocer más sobre su trabajo ingresa en: www.susanacaracheo.com

¿Qué te parece? ¿te interesaría participar en el proyecto? Puedes contactar a Susana a través de su correo: scaracheonara@gmail.com o su página en Facebook: /psicologasusanacaracheo.