La lista de cosas que “prenden” a una persona es infinita: música, prendas de ropa, ambientes, comida, escenas, palabras, disfraces… y la lista sigue, y sigue.

Por Nuria Ocaña

 

Algunas veces, la respuesta del cuerpo coincide con lo que disfrutamos de manera consciente, pero muchas otras, la revolución de hormonas va por su cuenta.

De acuerdo con el portugués Pedro Noble, Doctor en Psicología Clínica y creador del SexLab, sobre la cama, las causas de excitación para hombres y mujeres son diferentes. Para ellos, la fórmula es más sencilla y depende, en su mayoría, de la preferencia sexual: “si es gay, reacciona a imágenes de relaciones entre homosexuales, pero no a las de heteros, y viceversa”, dice durante una entrevista con el diario español El País.

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Con las mujeres, es algo más complicado. La gran mayoría tiene respuesta sexual física ante diferentes estímulos, aunque no tengan que ver con su preferencia. Si es hetero, imágenes de relaciones lésbicas o entre homosexuales le provocan la misma reacción que su preferencia sexual e incluso, tienen la capacidad de lubricar de forma involuntaria: experiencias en las que no sienten placer y no hay respuesta emocional, pero sí fisiológica.

A partir de estos resultados, los investigadores concluyeron que más allá de los fetiches propios de la persona, la naturaleza de cada sexo opera de manera diferente y tiene un gran peso en la manera en que llevamos nuestra vida sexual.

Foto: Pinterest