Pedir Uber por seguridad o comodidad es una buena inversión, pero cuando pides un servicio de transporte privado sólo por la flojera de no caminar unas cuantas cuadras, comienza el verdadero peligro para tu cartera. Allí es precisamente donde se abre la grieta de una fuga de dinero que en algún momento de la quincena será irreparable.

Para que te des una idea, el 33% de los mexicanos utilizamos por lo menos una vez a la semana algún tipo de estos servicios, de acuerdo con un sondeo realizado por la comparadora de servicios financieros Coru.com y la encuestadora Brad.Feebbo. Seamos honestos, a veces la app es una tentación en la que gastamos sólo por gastar. No somos prácticos.

Mientras que nuestros padres estaban acostumbrados a cocinarse y llevar sus alimentos al trabajo, la generación que “pide Rappi” está vaciando rápidamente – y casi sin percibirlo- su cartera. No sólo pagamos hasta el triple por lo que nos costaría una comida corrida de fondita, sino que además te acostumbras a pagar por alimentos que bien pudiste hacer tú mismo.

Estamos de acuerdo que cuando uno es joven, se quiere comer al mundo, vivir al máximo y gastar en más y mejores experiencias. Pero ¿ya pensaste que también estás haciendo gastos innecesarios y que ese dinero lo pudiste invertir en otra cosa? En el Día Mundial del Ahorro, aquí algunos ejemplos.

¿Cuántas veces usas transporte privado a la semana?

1 vez = 40 pesos, al mes 160 pesos y al año 1,920 pesos

¿Cuántas veces usas servicio de comida rápida a la semana?

1 vez = 150 pesos, al mes 600 pesos y al año 7,200 pesos

¿Cuántas veces consumes un café de alguna cafetería famosa a la semana?

1 vez= 35 pesos, al mes 140 y al año 1,680 pesos

Total por transporte, comida rápida y café = $10,800 pesos al año

¿Te imaginas en qué podrías invertir 10 mil pesos?

Recomendaciones para bajar el gasto hormiga de un millennial

Sólo usa el servicio de transporte privado por seguridad. Si vas a 2 km a la redonda y está iluminado, es preferible caminar acompañado o en su defecto utilizar otro transporte como bicicleta o transporte público.

Date tiempo de cocinar. Si vives solo o en pareja, busca el tiempo al llegar a casa para cocinar. Sólo invertirás en recipientes de plástico, bajarás tu gasto considerablemente y te ayuda a crecer personalmente.

Café de barrio. Ponerle el nombre a tu vaso no justifica pagar el triple por tu bebida, dale oportunidad a un café casero o en su defecto lleva tu propio vaso y baja el costo por tu sagrada bebida matutina.

No criticamos a quien usa estas aplicaciones, porque en algún momento todos las utilizamos. Sólo hay que tener cuidado de no caer en la codependencia y que al final terminen por llevarnos a la quiebra.

Con información de Coru.com, plataforma de comparación de servicios financieros en línea de México.