Aunque en la CDMX parece que no, el verano ya está aquí. Y aunque tratemos de evitarla, la idea de estar en la playa no sale de la cabeza. Ahora mismo, sería mejor escribir estas recomendaciones desde una hamaca mientras el sol hace lo suyo. O quizá bajo la sombra de una palapa junto a una bebida fría.

Lo cierto es que no todas las playas coinciden con esa idílica y apacible imagen. A veces hay que sortear los inconvenientes de la “temporada alta”, un concepto que la industria turística usa como eufemismo para una turba volcada y deseosa de sol, arena y mar.         

Por fortuna, aún hay rincones en México para esconderse de todo lo que se huye de las grandes ciudades. Verdaderos paraísos naturales con comida local y deliciosa. Pero más que nada, con esa alma un tanto hippie que hoy seguimos buscando. Acá las recomendaciones.

Cacaluta, Oaxaca   

Toda la costa de este estado del sureste mexicano daría para un solo artículo. Su ubicación y la orografía que complica el acceso a algunas de sus playas, ha mantenido a varias de ellas lejos de los complejos turísticos depredadores. Si bien sus spots más reconocibles son Zipolite y Mazunte, también hay otras joyas ocultas. Una de ellas es Cacaluta, una playa en las bahías de Huatulco que forma parte de un parque nacional. Solo se puede llegar aquí en bote desde un embarcadero y para acampar es necesario una autorización. Nota curiosa: aquí se grabaron las emblemáticas secuencias de la cinta mexicana Y tu mamá también.

 

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La Saladita, Guerrero

Hace algunos años no figuraba entre los primeros lugares que llegaban a la mente cuando se pensaba en playas mexicanas. Sin embargo, Zihuatanejo, Guerrero, vive una nueva ola, en gran medida a la creciente presencia de surfers en la zona. En ese contexto, La Saladita ha cobrado notoriedad como uno de los puntos más importantes en México para practicar este deporte. Aquí se celebra el Mixi Log Fest y durante todo el verano hay actividades en torno a la cultura y el estilo de vida surf.  

El Capomo, Nayarit

Las costas de Nayarit también han crecido en popularidad entre los vacacionistas. Sayulita o la playa Escondida son algunas de las playas favoritas. Sin embargo, hay una playa con menor fama pero no por eso menos atractiva para visitar. Se trata de Costa El Capomo, la cual se encuentra a 10 minutos de Playa Guayabitos. Son un grupo de playas vírgenes rodeadas de vegetación y donde habitan aves, cocodrilos y una serie de especies en una área natural protegida. Este es un lugar que no hay que tardar tanto en visitar, pues un ambicioso proyecto busca convertirlo en un desarrollo turístico.

Todos Santos, Baja California Sur

Los Cabos parece robarse todo el protagonismo cuando hablamos de playas en Baja California Sur. Pero en la misma costa se encuentra Todos Santos, una playa virgen donde se encuentra tanto el espíritu surfista como varias manifestaciones artísticas. Los viajeros encontrarán tanto festivales de cine y cultura. Lo interesante es que si bien existen las opciones para hospedarse con lujo, no faltan las maneras para vivir la experiencia hippie.

La Ticla, Michoacán

Tal vez lo de Michoacán no sea mucho el tema playas. Sin embargo, en La Ticla se puede encontrar un verdadero paraíso natural. Aquí puedes acampar, conocer gente de varias partes del mundo, aprender o practicar surf, armar una fogata mientras se canta y baila a su alrededor, esas y otras actividades de verano. Es una de las playas más famosas del estado. A pesar de ello, mantiene un espíritu alternativo y bohemio que brinda la opción de acampar el playa.