El Ariel de Oro a Mejor Película para Sueño en Otro Idioma parecía subrayar en la gala del cine mexicano una noche llena de consignas contra la violencia en el país.

En el Palacio de Bellas Artes, el director de la cinta, y también presidente de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, Ernesto Contreras, recordó que el film, en la que los dos últimos hablantes de una lengua se pelean, podría ser un ejemplo de solución a este problema.

Dijo entonces que en México hay múltiples lenguas en las que se puede decir “te quiero”, “gracias”.

Sueño en otro idioma fue una de las mayores galardonadas en la entrega 60 del Ariel, con seis estatuillas, seguido de La región salvaje, la cual obtuvo cinco premios.

Las estatuillas llegaban de manos de la actriz trans chilena Daniela Vega, quien vio a su productor -Juan de Dios Larraín- levantar el Ariel a Mejor Película Iberoamericana por Una Mujer Fantástica.

“Ante la violencia, ante la falta de amor, rebeldía y más amor”, dijo Daniela, quien es una de las 20 personajes LGBT+ que destacamos en nuestro reciente número de S1ngular.

Toni Kuhn, cinefotógrafo reconocido con el Ariel de Oro, preguntó en su discurso: “¿cómo contener la violencia?”, mientras los asistentes a la gala se pusieron de pie y guardaron un minuto de silencio por las víctimas de la violencia.

La Libertad del Diablo, un film que retrata en primera persona a víctimas y victimarios, fue premiada como Mejor Largometraje Documental.

Algunos habían llegado con una banda en el brazo que decía: “no son tres, somos todos”, en referencia a los estudiantes de cinematografía desaparecidos en marzo en Jalisco. También había pines en los sacos y vestidos de nominados y acompañantes.

El tema Antes de que Nos Olviden fue interpretado por la banda Gran Sur, junto a Saúl Hernández, Juan Manuel Torreblanca y Meme, en honor a los estudiantes asesinados hace 50 años en la plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco.

 

Por Enrique Navarro