México cayó 3-0 ante Suecia en su tercer partido en Rusia 2018 y todo un país estuvo con el Jesús en la boca ante una posible eliminación, si no fuera por el triunfo de último minuto de Corea del Sur sobre Alemania que nos salvó al final.

Con dos triunfos al hilo, se pensaba que México iba a pasar a octavos caminando, aunque no contábamos con astucia de los suecos. 

Desde los primeros minutos del partido, los nórdicos llegaron peligrosamente al área mexicana, y a muchos nos dieron microinfartos.

Un bolillo necesario para estos momentos de angustia para la afición tricolor.

Pero por fortuna tuvimos la ayuda de San Memo que en varias ocasiones atajó remates de los suecos cerca del marco.

¿Qué onda con el Profe que casi se nos ahoga? También ya sentía cada vez más cerca el gol de Suecia.

México se salvó de que los suecos abrieran el marcador cuando los europeos reclamaron una mano de Chicharito dentro del área… esta vez nos salvó el VAR. 

Pero en el segundo tiempo cayó el gol de Suecia y toooodo se derumbó dentro de mi dentro de mi…

Y luego el árbitro marcó un penal a favor de los suecos y todo parecía perdido con ese 2-0.

Un viejo recuerdo para los mexicanos en Mundiales.

Mientras en el otro duelo entre Corea y Alemania seguían 0-0, los mexicanos hacíamos cuentas para ver cómo el Tri se mantendría en el Mundial pues la derrota no les favorecía nadita.

Después vino el tercero y el país cayó en una terrible depresión tamaño Luisito Rey.

Y las culpas comenzaron a caer, pobre Cruz Azul… 

Pero fue Corea el salvador de México al meter un gol en tiempo de compensación ante Alemania, que por un momento estuvo en suspenso por el VAR.

Y al final lo dieron por bueno y el festejo no solo fue en Corea, sino en todo México, con todo y el segundo tanto de los asiáticos.