Primero fe, esperanzas y rezos. Después alegría, llanto y el “Canta y no llores” al unísono. Así se vivió en el Zocafut la iniciativa de la Ciudad de México para acercar a los aficionados capitalinos a Rusia 2018- el histórico triunfo del Tricolor ante el campeón del mundo, Alemania

Dudosos, los aficionados comenzaron a llegar al metro Zócalo desde antes de las 9 am. A las 9:45 la gente fluía por todas partes, y los 46,800 metros cuadrados de la plancha del Zócalo comenzaron a pintarse de verde, gracias a los jerseys de la selección azteca que portaban, orgullosos, los que se dieron cita para alentar a México en su debut mundialista.

Después de la emoción del himno, vino lo inesperado. El Tri dominó e Hirving Lozano abrió el marcador. La fiesta creció, la alegría explotó y el Zocafut se transformó en una grada de estadio. Una locura. 

Con el triunfo concretado, los fanáticos se acercaron a las múltiples actividades y activaciones físicas que el Zocafut ofrece. El 15 de julio será el último día de la Copa del Mundo, y también de esta grata opción para presenciar los partidos, así que no pierdas la oportunidad y acércate al Centro Histórico. 

Zocafut, una opción familiar

Con exposiciones, actividades, retas de futbol y mucho más, el Zocafut se planta como la opción más cercana a viajar a Rusia, sin salir de México, en esta temporada.

Para mejorar la experiencia, las autoridades recomiendan lo siguiente a quienes decidan visitar el Zocafut: 

Si contra Alemania se pudo, y en el Zocafut se vivió tan intenso, por qué no pensar que todo será mejor ante Corea y Suecia. ¡Vamos México!

Por José Miguel B. Ávila