Para muchos, la Navidad y el de fin de año representan alegría y fiesta, pero para nuestras mascotas puede que no lo sea, y más con los fuegos artificiales que los asustan en esas fechas.

En Europa, Ford desarrolló un prototipo de casa para perro con sistema de cancelación de ruido, algo similar al que existe en los automóviles y en auriculares. Fabricada con un corcho de alta densidad, en el interior hay micrófonos que detectan el sonido de la pirotecnia, para que un sistema de audio integrado emita frecuencias opuestas que reduzcan significativamente el ruido.

Según cita la automotriz en un comunicado a Graeme Hall, uno de los mejores entrenadores de perros del Reino Unido, estos animales pueden oír cosas que están cuatro veces más lejos, a través de una gama mucho más amplia de frecuencias. Imaginen lo que pasa cuando truenan “cuetes” cerca, pueden dañar células sensoriales.

Los fuegos pirotécnicos pueden provocarle ansiedad, taquicardias, hiperventilación, y en algunos casos hasta paros cardíacos, a nuestros perritos. Existen incluso algunas dinámicas para poder ayudarles a sobrellevar estas situaciones de pánico.

El modelo Ford Edge maneja este tipo de concepto de insonorización, con el fin de ofrecer viajes silenciosos para los pasajeros. Este prototipo de casa es la primera de una serie de iniciativas de Ford llamadas “Interventions”, destinadas a resolver problemas en la vida cotidiana de las personas.