Este canguro era conocido por su cuerpo demasiado musculoso, como todo un mamado de gimnasio. Tenía 12 años y su estatura era de 2 metros, y de acuerdo con el perfil de Facebook del santuario, llegó a pesar hasta unos 90 kilos. Sin embargo, ahora sólo quedará en el recuerdo de muchos tras darse a conocer su muerte este fin de semana.

La noticia la dio a conocer Chris Barnes, fundador de The Kangaroo Sanctuary de Alice Spring en donde vivía Roger. “Roger fue nuestro macho alfa por muchos años, y creció para ser un canguro que la gente de todo el mundo llegó a amar”, dice Barnes en el video.

Uno de los juegos favoritos de este peculiar canguro era el aplastar la cubeta de metal donde le alimentaban, y esas imágenes sin duda lo hacían ver más fuerte. Desde hace un tiempo ya estaba “retirado” como líder de su grupo.

Barnes aseguró que hace 10 años construyó el santuario para albergar a Roger y “su par de esposas” Ella y Abigail. El lugar, ubicado en el centro de Australia, tiene una extensión de 77 hectáreas y sirve para cuidar de canguros bebés que quedaron huérfanos, como Roger. “Nuestra misión es educar y alentar a las personas a rescatar y cuidar a los canguros y otros animales salvajes”.