La imagen de Sully, el perro labrador que acompañó en sus últimos días de vida de George HW Bush, junto al féretro del expresidente de EU, ha dado la vuelta al mundo como un ejemplo de lealtad de esos animalitos.

“Misión cumplida”, es el pie de foto que eligió la Biblioteca George HW Bush para esta fotografía en sus redes sociales. Y es que aunque fue muy poco el tiempo que compartió con el presidente número 41 del país vecino, el apego resultó fuerte.

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De acuerdo con America’s VetDogs, este cachorro de 2 años le fue obsequiado a mediados de año a Bush padre, como ayuda para sus actividades diarias. Su nombre es por el apodo del piloto Chesley “Sully” Sullenberger III, quien realizó un heroico aterrizaje de emergencia en el río Hudson en 2009.

“Fue realmente un honor haber brindado al perro Sully para estar al lado del presidente en los últimos meses”, indica en un comunicado, John Miller, presidente y CEO de America’s VetDogs.

El perro incluso tiene su propia cuenta de Instagram que abrió cuando llegó a la familia Bush en junio. Ahí se le ve en varias fotos con el patriarca de los Bush, quien desde hace unos años sólo podía moverse en silla de ruedas.

Cuando tenía meses de edad, Sully empezó su entrenamiento en un programa en el que prisioneros se encargaban de su cuidado y de enseñarle cosas básicas, tales como recoger, llevar y empujar. A los 15 meses regresó a VetDogs para una enseñanza más especializada. 

Y pese a que la inversión en la preparación de estos perros es elevada (unos 50 mil dólares), no hay costo para quienes son destinados, dado que se financia a través de donativos y grupos.

Tras la muerte del exmandatario estadounidense, Sully regresó a las instalaciones de VetDogs en Nueva York, en la espera de integrarse a otro programa para la recuperación de soldados heridos.