Este lugar se ha convertido en el mejor lugar del mundo para ser un animal. El tribunal superior del estado de Uttarakhand, al norte de la India, declaró que “todos los miembros del reino animal, incluyendo aves y vida acuática, tienen los mismos derechos que los humanos”.

Esta promoción legal busca proteger y crear una cultura de la conservación entre los humanos para otorgar bienestar a todos los animales. De este modo los animales poseen una entidad legal y persona. Los humanos, por su parte, ocupan la responsabilidad de ser nativos guardianes.

La medida principalmente se centra en evitar y erradicar la crueldad sobre los animales. Algunas de sus propuestas es evitar el uso de clavos, arneses o equipo punzocortante en los procesos que emplean a seres vivos. También se señala especificaciones que los dueños deben de garantizar en los espacios de encierro y medidas de cuidado.

La India tiene entre algunos de sus elementos culturales y religiosos, el cuidado y la adoración a ciertas especies animales. Es muy conocido su culto por las vacas. En 2017, el periodista Jeffrey Gettleman publicó en The New York Times una crónica sobre el cuidado y aprecio por los perros callejeros en Bombay.

Hasta un río

Lo cierto es que esta resolución del tribunal no es novedad. El Ganges, río más sagrado en la India, recibió los mismos derechos legales de una persona. Esto con la intención de protegerlo del daño ambiental y climático.

Tampoco es la primera vez a nivel mundial. En 2011, Bolivia otorgó a toda la naturaleza igualdad de derechos que a los seres humanos. La Ley de la Madre Tierra de Bolivia se replicó en Ecuador en 2013. Ese mismo año Nueva Zelandia dotó de personalidad jurídica al Parque Nacional de Te Urewera y en 2017 hizo lo mismo con el río Whanganui.

Por Jonathan Saldaña