Aunque dice que no hay nada planeado, es muy probable que hoy Andrés Manuel López Obrador al menos tenga un pastel y apague sus respectivas 65 velitas. Y para ese momento cumbre ya pensó bien su deseo: tener al menos seis años de vida más para realizar la cuarta transformación.

“Que nos vaya bien, que la naturaleza, el creador, la suerte, me dé cuando menos seis años de vida que son los que voy a estar en el gobierno o aspiro a estar en el gobierno, seis años para juntos con millones de mexicanos llegar a cabo la transformación del país”, fue como el tabasqueño invocó a la suerte para su administración que arrancará este 1 de diciembre.

No 100 años como Pedro Infante, ni la eternidad de Chabelo, sólo seis añitos más de vida.

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Hasta el momento, el hashtag #felizcumpleañosamlo tiene más de 23 mil tuits. Aunque ahora los apodos respetuosos (y no) enfatizan en su edad y en su cabello canoso, el presidente electo fue niño y joven (no siempre fue una cabecita de algodón).

Don Andrés López Ramón y doña Manuela Obrador González nombraron a su primogénito con sus nombres.

Después de él tuvieron a seis niños más: José Ramón, José Ramiro, Pedro Arturo, Pío Lorenzo y los gemelos Carmen Beatriz y Martín Jesús. Según el libro ¿Y quién es? Historia de un hombre enigmático (2005), de Blanca Gómez, la familia López Obrador era unida y de origen humilde.

A mitad de los años 60, los López Obrador se establecieron en Villahermosa y abrieron una zapatería y un almacén de ropa. Según cuenta el periodista Jorge Zepeda Patterson en su libro Los suspirantes (2018), en esa zapatería fue donde falleció José Ramón. El joven, entonces de 14 años, encontró un arma que su papá recibió en pago por una deuda. Al jugar con ella sucedió el accidente, que Andrés Manuel presenció desde la caja.

El periodista dice que luego de eso, Andrés Manuel se hizo “taciturno, mucho más reflexivo”.

Los López Obrador dejaron la capital pero Andrés Manuel se quedó para cursar la preparatoria. En los años 70 fue cuando se trasladó a la Ciudad de México para iniciar la carrera de Ciencias Políticas y Administración Pública en la UNAM. Terminó en 1976 y casi de inmediato inició su camino en la política pues apoyó la candidatura del poeta Carlos Pellicer para ser senador por su estado.

Y bueno, ya lo dicen los clásicos, el resto es historia.