El efecto Trump abrió una caja de Pandora. Ahora el revés democrático llega desde el hemisferio sur. Brasil nombró como su nuevo presidente al conservador Jair Bolsonaro, un exmilitar de 63 años, religioso, añorante de los años de la dictadura y un confeso rival de la comunidad LGBT.

En la que ha sido llamada la campaña electoral más dividida, violenta y polarizada del país, Bolsonaro dejó clara su postura respecto a diversos temas, particularmente el de la diversidad sexual. Virales fueron sus diversas declaraciones al respecto: “Unos sopapos (golpes) pueden enseñar a los gays a ser hombres.”  

Particularmente es memorable aquella entrevista que tuvo con la nominada al Oscar Ellen Page, donde el entonces candidato dijo textualmente “cuando era joven, en términos de porcentajes, había pocos gays. Con el tiempo, debido al libertinaje, las drogas y con las mujeres también trabajando, aumentó bastante el número de homosexuales,” respondió frente a una incrédula Page que no daba crédito de lo que estaba escuchando.

Nuevo presidente en Brasil, mala noticia par la comunidad LGBT (Getty)
Nuevo presidente en Brasil, mala noticia par la comunidad LGBT (Getty)

El triunfo del desencanto

A pesar de declaraciones de este tipo, Bolsonaro se echó a la bolsa la mayoría de votos en la última contienda electoral. Su desprecio por las minorías sexuales y una estrategia política basada en las fake news le ha dado el voto del 55% del electorado brasileño.   

Los analistas achacan su triunfo al desencanto de los brasileños después de, en menos de dos décadas, ser el país potencia de la América Latina a sumirse en una crisis económica y social profunda. El mismo desencanto que parece haber llevado a los puestos máximos de poder a Trump, Puttin, Urbán o Erdogan en sus respectivos países.

Ahora como presidente electo, no sólo los analistas económicos se preguntan qué ocurrirá con la estabilidad del país. Los politólogos se cuestionan sobre las relaciones con el exterior. También la comunidad de la diversidad sexual se pregunta cómo será su panorama con quien les declaró la guerra sentado en la silla del poder.

Nuevo presidente en Brasil, mala noticia par la comunidad LGBT (Getty)
Nuevo presidente en Brasil, mala noticia par la comunidad LGBT (Getty)

Fábio Felix, activista y diputado brasileño abiertamente homosexual, declaró que el escenario con Bolsonaro al frente, “será siniestro.” También declaró a un medio local que su temor es que ahora la violencia será legítima. “La democracia en Brasil está en riesgo.”

Con el hashtag #EleNão diversos activistas, ciudadanos y reprobaron las declaraciones de Jair Bolsonaro. Madonna, reina del pop y eterna aliada de los derechos de la diversidad sexual, utilizó su cuenta de Instagram para dar un mensaje “Fin al fascismo” dice su imagen en la que se ve a la cantante con un parche en la boca con la palabra “freedom” (libertad).

En el país más grande la América Latina comienza una nueva etapa de lucha para los derechos de la comunidad LGBT donde dejó de considerarse las preferencias sexuales no heterosexuales como ilegales desde 1831 y donde en 2013 el matrimonio entre personas del mismo sexo es legal.

Nuevo presidente en Brasil, mala noticia par la comunidad LGBT (Getty)
Nuevo presidente en Brasil, mala noticia par la comunidad LGBT (Getty)