Detrás de las puertas de las cocinas de los restaurantes suceden cosas que quizá no quieras enterarte. Hay secretos que estos saben guardar perfecto y son los meseros, chefs, cocineros y garroteros quienes te lo pueden contar de primera mano. Te presentamos algunos que nos confesaron, así que pon mucha atención.

Ni tan fresca

No creas que las ensaladas son lo más fresco del menú de un restaurante. Es común que la ensalada se haga en gran cantidad y se refrigere hasta por tres o cuatro días. Nomás le agregan aderezo para que se vea bien.

Un sólo café

Aunque te pregunten si quieres café normal o descafeinado, en el turno de la noche todo el café es descafeinado. La razón es simple: nadie quiere lavar dos cafeteras.

Lo mismo con la leche 

Tener muchos tipos de leche no es práctico para un restaurante. Así que si buscas leche descremada, light, baja en grasa y semidescremada, en la mayoría de estos negocios toda es leche regular. 

Olvídate del pescado para abrir la semana

A principios de semana, no es recomendable consumir pescado en un restaurante. Usualmente éste se distribuye dos veces por semana. Si se te antoja para este lunes, es muy probable que consumas uno que lleva varios días refrigerado.

Ni tan “especial del día”

El que se llame especial del día realmente no lo es de todo. En muchos restaurantes generalmente lleva un ingrediente —o más— que está a punto de echarse a perder.