Hola, queridos… hay un nuevo restaurante en la Roma medio chino, medio norteño y bien sabroso. Hay que lanzarse bien acompañaditos. Acá les cuento un poco más.

Por La comesola*

 

POR MÁS QUE DISFRUTE LO MEJOR DE MIS BOCADOS EN SOLEDAD (ya me conocen), hay lugares en los que, indiscutiblemente, hay que ir acompañados. Es el caso de Chinaloa, la nueva aventura del chef Toño De Livier ahora que ya dejó la televisión. Para quienes estuvieron dormitando el pasado año alimenticio, Toño es el responsable de la icónica birriamen de Caldos Ánimo, aquel plato del que todos estuvieron hablando, que consistía en fideos ramen en un caldo concentrado de birria en el corazón de la Nápoles.

Bueno, pues ahora mi querido Toñito De Livier se puso creativo una vez más y aprovechando sus raíces cachanillas se trajo a la ce-de-eme-equis un concepto bautizado como cocina chicalense: una mezcla que resulta de la migración china a Mexicali del siglo pasado y de su roce con cocinas de Ensenada y Sinaloa. Con esto en mente y el wok en la mano, De Livier se armó unos platazos que van desde ceviches y aguachiles hasta sus osadas preparaciones que brillan por no tenerle ni tantito miedo al sabor –como el ceviche de cueritos con carne seca sobre un arroz crujiente– o el que para mí es el rey de la carta: el udon con papada de cerdo.

Publicidad

Son platos que, aunque preferiría de pronto comer sin compartirle a nadie, vale la pena pedir entre varios para poder pegarle a diferentes arroces, unos fideos, que sus tacos de carnitas coloradas, el pollo agridulce –¡que es fantástico!– y una o dos órdenes de chuncunes (o rollos primavera, para los cuates). En realidad, la parte más sinaloense, que son los ceviches y las entradas, está muy bien para abrir boca, pero estoy segura de que la zona más monchera de la carta, la más china, es en lo que hay que enfocarse. Mención aparte para su hermosísima vajilla de plástico con un diseño al estilo café-chino-mugroso de avenida Revolución. Lo mejor: el costo-beneficio. Cuando llegó la cuenta supe que regresaría a gordear pronto y en bola, pues en Chinaloa mientras más seamos, mejor. Recomiendo la terraza para unas caguamas –vienen envueltas en periódico como en el mero Mexicali, para evitar que se calienten– y unos clamatos, otro invento orgullo de la Baja. Sin broncas me quedo a beber toda la tarde, el lugar invita. Le deseo larga vida a Chinaloa, un changarro divertido y bien sabroso, de lo que se necesita cada vez más en ésta y en otras ciudades. A Chinaloa lo encuentran en la planta alta del Mexsi Bocu de la Roma. Por ahí nos toparemos, estoy segura. Chau, queridos.

CHINALOA

Durango 359 Roma Norte, 3099-4961

lunes a sábado de 1:30 pm a las 12 de la noche, domingos de 1:30pm a 6 pm

Cheque promedio $250 pesos por persona

“larga vida a Chinaloa, un changarro divertido y bien sabroso, de lo que se necesita cada vez más”.