En ocasiones, lo que debería ser el servicio de una sencilla comida, puede convertirse en una auténtica pesadilla para el camarero. Y es que no siempre hay clientes amables sentados a la mesa y actitudes de educación, sentido común y empatía que hacen a los meseros odiar a los comensales.

Si no quieres que escupan en tu plato, estas cosas debes evitar, según expertos en el servicio restaurantero. Así no te terminarán en la lista negra de comensales molestos.

Chasquear los dedos o chistarle

¡Es de muy mal gusto, no seas naco! Hasta puede resultar ofensivo. Sólo basta con levantar discretamente la palma de la mano para captar la atención del camarero.

Dalaaay, no le grites

La mayoría de las veces no es culpa del mesero que tu comida tarde, así que pregúntale qué pasa en la cocina o qué platillos no tarden tanto tiempo en su preparación.

El celular es de mala educación

Hay comensales que le ponen más atención al móvil que al servicio. Además ya hay algunos que le piden al mesero repetir una y otra vez un movimiento, todo para que salga chido en el Instagram.

Pide todo de un jalón

No estés molestando al mesero cada que lo ves cerca de tu mesa. Debes saber lo que necesitas desde un principio para hacerlo en un sólo pedido.

Que no les dejes propina

Sobre todo cuando hicieron un trabajo eficiente y te cumplieron hasta el mínimo capricho para que disfrutaras de la comida, la estancia y el servicio.