En una época reciente, era común ver a los viajeros y turistas cargar con un incómodo selfie stick en su afán por tomar buenas fotos de sus vacaciones, pero no era nada práctico e incluso muchos sitios los prohibieron.

Hay quien prefiere pedirle a alguien que le tome una fotografía con el celular, sin embargo, la gente no siempre tiene el tiempo o la habilidad para capturar una buena imagen, así que el retratado puede no quedar conforme con la instantánea.

Pero este mundo gira, no se detiene, y ahora la tendencia entre cierto grupo de viajeros, y decimos cierto grupo porque no cualquiera podría costearlo, es contratar un fotógrafo que tenga su propio drone, para que tome las mejores imágenes de tus vacaciones. Sí, un lujo y extravagancia pero que te dejará fotografías espectaculares.

Black Tomato es una de las compañías pioneras y más prestigiadas en ofrecer este servicio de fotos con drones, además de ser una exclusiva agencia de viajes en Reino Unido. Su fundador es Tom Marchant, quien ha asegurado en diversas ocasiones que su negocio simplemente fue resultado de lo que los clientes estaban buscando y pidiendo, por eso su empresa se especializó en crear experiencias a la medida.

El servicio “Drone the World” permite llevar la experiencia de un viaje a otro nivel, además, no son cualquier fotógrafo, muchos de ellos tienen la experiencia de trabajar en cine, en sets de Hollywood y en obras como Star Wars o James Bond, o incluso han hecho documentales para National Geographic.

Pero no es barato. Un viaje con Black Tomato cuesta aproximadamente 2 mil 800 dólares por persona (56 mil pesos), uno de 10 días, cuesta en promedio 6 mil dólares por persona (120 mil pesos aprox.). Si quieres que sea con drone incluido súmale 5 mil 500 dólares más (110 mil pesos).