George R.R. Martin vive desde hace 40 años en Nuevo México y en agradecimiento (y como si no hubiera tenido algo mejor que hacer además de escribir Game of Thrones) se puso a crear la House of Eternal Return, que funciona desde 2016.

Uno de los objetivos era impulsar el turismo en esa zona del estado y con la fama de Martin seguramente ha sido así. House of Eternal Return está dentro de Meow Wolf, un parque que se caracteriza por sus atracciones interactivas que incluyen experiencias artísticas y hasta talleres.

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La instalación de George R.R. Martin se basa en la historia de ficción de la familia Steligs, que vivió y desapareció una noche luego de hacer un experimento prohibido dentro de su mansión victoriana. “¿Quiénes eran los Seligs? ¿A dónde fueron? ¿Por qué su casa es invadida por figuras en batas de laboratorio blancas?”, esta es la premisa para iniciar la inmersión en esta instalación.

En esta misteriosa casa hay dos opciones que puedes tomar juntas o por separado. Por un lado puedes meterte en el juego en sí a través de varias entradas que te llevan a pasadizos y pistas para crear tu propia historia. O bien simplemente puedes admirar la exposición de los objetos que conforman la instalación y que fueron realizados por más de 100 artistas de Nuevo México.

Meow Wolf

Aunque dudamos que alguien se resista a jugar en las más de 70 habitaciones conectadas en las que hay objetos, que van desde la cultura pop japonesa a dibujos como Calvin y Hobbes o Disney.

Así, envuelto en tecnología y ambientes de fantasía puedes pasar horas y crear, quizá, una historia al estilo George R.R. Martin.