El popote de plástico se está convirtiendo, rápidamente, en un objeto arcaico. Pero, no por eso, vamos a fingir que su uso no tiene ciertas ventajas.

La solución para seguir disfrutándolas -y asegurar la reducción de desechos plásticos- es invertir en un set de popotes reutilizables. Existen distintas opciones que incluyen materiales como vidrio, silicón, bambú y metal. Los evaluamos todos y te decimos cuál es el mejor según la ocasión.

 

 

Popotes de bambú, el look bohemio para las fiestas

Estos son hechos con bambú obtenido de manera sustentable de los bosques de China en donde no habitan pandas. Pueden ir a la lavadora, aunque lo mejor es lavarlos a mano, para asegurar su duración. Funcionan mucho mejor con bebidas frías, pues el líquido caliente le quita dureza al material. La mala noticia es que no duran para siempre. La buena es que, al ser de madera, son completamente biodegradables.

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Vidrio, perfecto para el freak de la limpieza

Estos son ideales para tomar líquidos fríos y calientes. Cada uno es examinado antes de ser empacado para asegurar que no tenga una sola grieta y evitar que se quiebren, aunque es algo difícil, pues el material es uno grueso y extremadamente resistente. Pueden lavarse a mano, con los cepillos incluidos, o en la lavadora. Y su transparencia te permitirá asegurar que esté completamente limpio. Su desventaja es que suelen ser algo delgados, por lo que se obstruyen con facilidad.

 

 

Metal, el ideal para viajar

Estos son, por mucho, los más duraderos. Vienen con un cepillo para limpiarlos, pero también pueden ir a la lavadora. Su resistencia los convierte en el mejor compañero de viaje, pues es imposible que se rompan o alteren. La principal característica del metal es que retiene la temperatura. Así, estos popotes son ideales para mantener una bebida fría, pero nunca para una caliente si no quieres sufrir una quemada.

 

 

Silicón, el claro favorito

Estos suelen ser más caros que los popotes de otros materiales, pero también tienen más ventajas. Estos son los más anchos, por los que pueden usarse en smoothies o tés con tapioca. Hechos con silicón no tóxico, estos pueden lavarse a mano o en la lavadora y, prácticamente, duran toda la vida. Pueden usarse en bebidas frías y calientes y vienen con un estuche de microfibra que absorve todos los líquidos, así que puedes llevarlo a donde sea sin riesgo de arruinar la bolsa.