Por Melanie Béard  

Encapsulado en una realidad alterna, el Lago Inle es un mundo aparte. Lejos del radar de las hordas de turistas que visitan el sudeste asiático, este intrigante y único destino es el paraíso para los viajeros que buscamos una inmersión total en la mágica cultura de Myanmar.  

A los pies de las montañas Shan, el lago es mucho más que un cuerpo de agua; es el corazón y el alma del área y de sus habitantes. Sobre sus turbias aguas transita la vida diaria de más de 70,000 Intha –los nativos de la zona–, quienes viven en tradicionales casas de madera que se alzan sobre altos pilones.

Delgados y largos barcos son el único medio de transporte en la región, los cuales son remados de una manera muy peculiar; los Intha se paran en la cúspide del barco y utilizan su pierna derecha para mover el remo con movimientos circulares. Durante el Pagoda Festival en octubre podemos ver competencias de estos remadores, veinte en cada barco alzando las piernas en sincronía, en una hipnotizante y emocionante danza.  

Lago Inle, un paraíso cultural

Un lugar de tradiciones antiguas y de un estilo de vida completamente diferente al resto del mundo, el Lago Inle es además hogar a maravillas históricas y culturales, como la Phaung Daw Oo Paya, una pagoda dorada sobre el agua en el sur del lago, y los cientos de stupas de Shwe Inn Dein que se alzan como un bosque de pilares dorados y cafés a unos pasos de las orillas del agua.

El pueblo de Miang Thauk existe sobre la tierra y sobre el agua al mismo tiempo, sus dos mitades contactadas vía un puente de madera, y las decadentes pagodas de Nyaung Ohak han sido cubiertas de árboles, reclamadas por la naturaleza.  

Uno de los primeros hoteles en abrir en el Lago Inle, en 1998, fue Inle Princess Resort, ubicado en un silencioso nicho cerca de los pies de las Montañas Azules. Un refugio boutique, este impactantemente bello resort es una sofisticada introducción a la autentica cultura local, cuya meta es involucrar a viajeros de todo el mundo en experiencias únicas que nos sumergen en las tradiciones de los Intha.

Una realidad aparte

Sus impactantes cabañas fueron construidas por artesanos locales, utilizando técnicas que han estado en sus familias por generaciones, casi toda la comida es producida en el hotel mismo de manera sustentable, se mantuvo la naturaleza que lo rodea lo más intacta posible y en cada rincón del resort nos encontramos con obras de arte de artistas Intha espectaculares. 

Romántico e intimo, el diseño de Inle Princess nos enamora con sus muebles tallados de madera, los murales pintados a mano de sus habitaciones y enormes ventanales de estilo francés. Techos de teja, con sus pintorescas esquinas alzándose hacia el cielo azul de Myanmar, altos y fuertes pilotes, y un sin fin de espacios ocultos de deslumbrante belleza –como su cava de vinos, cuyas paredes y techos son pintados a mano y su Spa, uno de los más bellos de Asia– hacen de la arquitectura de este hotel boutique algo único en el mundo.  

Para los amantes de Asia

El suave sonido del remo del típico barco Birmano es lo único que anuncia nuestra llegada a este íntimo paraíso. Escondido en un rincón remoto de las orillas del Lago, Inle Princess Resort combina los sabores típicos del Estado Shan con la sofisticación de la prestigiosa colección de hoteles Secret Retreats.

Para los viajeros que nos hemos enamorado de todos los misterios de Asia, Secret Retreats es nuestra elección por excelencia, una colección de casi 100 hoteles boutique de propiedad independiente, residencias, restaurantes y cruceros en todo el continente que ofrecen experiencias de viaje auténticas que van más allá de lo típico, contactándonos con el corazón de la cultura donde se encuentren. En las propiedades de Secret Retreats los huéspedes descubrimos los secretos de Asia, accediendo a experiencias muy únicas a través de estancias memorables que muestran la comunidad local, la cultura, la cocina y el ambiente.  

El sol aparece lenta y suavemente entre la neblina de la mañana al amanecer y toda la tierra se torna dorada. Volando bajo sobre el agua, unas grandes aves a la distancia recorren el exótico paisaje. En el aire yace un silencio absoluto y el delicado aroma a la cocina tradicional de esta zona de Myanmar, despertando el apetito. Este momento de magia se estrecha infinitamente y el sentimiento de perfecta paz que evoca se queda por el resto de nuestra vida en nuestra memoria. Así es el Lago Inle.