Para algunos, difícil, confusa y complicada. Para otros, intensa, sorpresiva y convulsa. La adolescencia LGBT tiene tantos rostros y realidades que simplemente ha inspirado a diversos directores de cine para llevarla a la pantalla grande.

En las últimas décadas, éste ha sido un tema importante en las películas que abordan temáticas relacionadas con la diversidad. En esta etapa de la vida, todo parece nuevo, particularmente el amor y el sexo. El despertar erótico, la aceptación o el rechazo, la definición de la personalidad, el primer amor, cada cineasta coloca su particular visión al respecto.

Como un síntoma de los tiempos que corren, algunas películas han dejado el retrato tortuoso y afligido de la homosexualidad adolescente rodeada de acoso, tortura escolar y burla colectiva para mostrar cintas mucho más luminosas. A pesar de ello, aún hay un pie puesto en la línea que reclama el derecho a ser diferente, a ser y dejar ser.

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Justo en esta breve selección queremos destacar un par de contrastes generacionales entre dos cintas referentes de los años 90, con producciones recientes donde se hace evidente una intención de cortar con ideas de sufrimiento asociadas a la adolescencia queer.

Get Real

Esta cinta de 1998 es la adaptación cinematográfica de la obra de teatro What’s Wrong with Angry? Dirigida por el británico Simon Shore, esta cinta cuenta la historia de amor entre Steve, el chico listo y con interés por la fotografía y el periodismo, y John, el apuesto y prometedor atleta del colegio. Entre ellos todo debe ocurrir en secreto pues, de lo contrario, el segundo perderá su reputación.

Todo en un contexto adverso. La relación de los protagonistas pasa del sorpresivo encuentro, pasando por el idilio hasta la separación motivada por una sociedad que no es capaz de comprenderlos y respetarlos.

Descubriendo el amor

Otro drama no entero. En esta cinta del director sueco Lukas Moodysson, Agnes Ahlberg y Elin Olsson, alumnas del colegio de una pequeña provincia nórdica, deben enfrentarse a los prejuicios para terminar reivindicando su relación por encima de todo. De nueva cuenta tenemos el encuentro de los opuestos, una chica extrovertida y popular, junto a una tímida y retraída.

La llamada

En esta fantasía musical creada por la dupla de españoles Los Javis, hay más que una osada irreverencia. La cinta se ambienta en un campamento religioso, donde un par de chicas adictas al reggaetón se escapan por las noches para ir a un bar cercano e intentar conectar con alguien de la industria para que les grabe un disco. En el camino, una descubre que Dios le llama en sueños y la otra se enamora de una de las monjas que les cuidan.

Acá no hay revuelo mayor. Incluso hay un tono festivo y audaz a través del cual se rompen las reglas y los preceptos más acartonados de la religión.

Yo soy Simón

Este blockbuster fue muy comentado cuando se estrenó a nivel mundial a principios de este año. Mucho se habló de su falta de valor estético pues simplemente era una comedia romántica teen más. Pero incluso los críticos más crudos no dudaron en reconocer que lo que hacía valiosa a esta cinta era que por primera vez en la historia de las películas de fórmula adolescente, un personaje abiertamente gay fuera protagonista.

En esta cinta, Simon no sólo habla fuerte y claro de sus preferencias sexuales como un adolescente gay, sino que lo hace alejado de estereotipos y clichés abundantes en el género. El verdadero conflicto para él no es precisamente entenderse y aceptarse, sino por qué tiene que ser importante para el resto de la gente.

3 generation

En el caso de esta cinta, notarán que no tenemos un comparativo noventero. Si bien han existido películas como Mi vida en rosa de 1997 o Tomboy de 2013, donde se aborda la transexualidad a temprana edad, es un tema que tiene menores casos en el cine.

En esta cinta de Gaby Dellal narra el tránsito de Ramona a Ray. Interpretada por Elle Fanning, el personaje entra en un conflicto familiar cuando tiene que conseguir la aprobación de sus padres para iniciar el cambio de sexo. En el camino se topa con la incomprensión de sus padres y de su abuela. Esta última sorprende, pues se trata de una activista lesbiana que ha luchado por los derechos de la mujer, sin embargo es esta una pista para entender que estamos ante una nueva etapa en la comprensión de las personas trans en la que aún hay mucho camino que recorrer para visualizarlo.