Hay clásicos del cine de terror que nunca faltan en maratones de Halloween. Sin embargo, hay curiosidades que muy posiblemente no sabías de estas películas. Así que para que esas palomitas brinquen más en cada escena de susto, en lo que es la noche más tenebrosa del año, entérate más sobre estas historias.

Chucky

Se cuenta que la historia de este muñeco endemoniado se basó en una anécdota sobre una maldición voodoo que los sirvientes de un pintor, Robert Eugene Otto, lanzaron a uno de sus juguetes. El muñeco “Robert” se movía, tiraba cosas y hasta platicaba, y quienes lo llegaron a tener después aseguraban que había algo paranormal en él.

Pesadilla en la Calle Elm

El director de esta cinta, Wes Craven, tenía la idea de que la historia terminara cuando Nancy le da la espalda a Freddy Krueger, es decir, no estaba en sus planes una secuela. Pero al final, se vio obligado a agregar la escena del coche que sugiere que Freddy está de vuelta.

El proyecto de la Bruja de Blair

Con el fin de hacerlo más real y escalofriante, los actores de este filme no tenían permitido saber lo que le pasaría a sus compañeros mientras se desarrollaba la trama. Estaban incluso en total libertad de improvisar diálogos. Los guiones los tenían que encontrar a partir de un GPS. Los solían ubicar dentro de unas cajas de leche, con notas con ideas generales de lo que le ocurriría a cada personaje.

La noche de los muertos vivientes

Este clásico de terror tiene una de las escenas de zombies “más largas del filme”. Son 9 minutos de material que el cineasta George Romero encontró en su sótano. 

El Resplandor

¿Recuerdas la frase “All work and no play makes Jack a dull boy” en esta joya de Stanley Kubrick? Pues existe la creencia de que el director fue quien hizo las 500 hojas en la que se repite esa consigna. Una posibilidad es que las haya escrito la máquina sola, pues tenía memoria integrada, pero eso no explica por qué algunas de las frases tienen errores.