Es difícil decirlo, pero la larga espera de 10 años -tiempo en que se desarrolló Bohemian Rhapsody– no valió la pena. O para ser mas justos con la excelente actuación de Rami Malek, no fue suficiente.

No es que seamos insensibles a la figura de Freddie Mercury, vocalista de Queen en quien se basa esta cinta, ni a los éxitos como “Bohemian Rhapsody”, ‘“We Will Rock You” o “Another One Bites the Dust”, cuyo origen aquí se retrata; al contrario, creemos que esta figura tan grande merecía más.

La percepción es generalizada. El portal especializado Metacritic la valora con 48% de críticas positivas, mientras que Rotten Tomatoes le da 55% de frescura.

Pero no nos vayamos tan lejos; en la premier lo vimos. Lo que inició como una fiesta, con luces, fuegos artificiales, pantalla IMAX y luces, se convirtió en un silencio sepulcral. La gente que empezó cantando, terminó apenas aplaudiendo. Aquí nuestras teorías de por qué.

Lo malo

La historia de Freddie Mercury, fascinante, aquí se ve como flashbacks inconexos. Apenas unas pinceladas que nada dicen de sus motivos y pasiones y se limitan a la vida de alguien con talento, pero, insistimos, sin fondo.

La película, en sí, es de fórmula, y apuesta por highlights emocionales. Encontrarás el momento en que Freddie se asumió como gay, y muy de pasada sus adicciones. Pero nada que no hayas visto antes.

Para la cinta que esperábamos, el diseño de producción es pobre. Incluso se puede ver el render y parece que el presupuesto no se usó para las escenas de conciertos. Una pena.

Lo bueno

La fisicalidad de Rami Malek lo es todo. El actor entendió los movimientos de quien, antes que cantante, se consideraba performer.

El origen de las canciones. Aquí encontrarás cómo se grabaron “Love of my Life”, “Bohemian Rhapsody” y “We Will Rock You”.