“Cinéfilo de corazón (…) Dicen que el primer cuento que oyó en su vida fue Drácula”, se lee en la semblanza de Guillermo del Toro cuando egresó de preparatoria. Desde entonces el jalisciense tenía claro que sería cineasta. Pero sobre todo, que haría de los monstruos el tema principal de su obra. Asimismo, su primer cortometraje, Doña Lupe (1986) tiene como género el horror, marcando desde entonces cómo sería su cinematografía.

“Memo” realizó Doña Lupe gracias a que Daniel Varela, profesor de su prepa, le prestara una cámara. La trama de este cortometraje es policiaca. Dos investigadores quieren rentar los cuartos en la casa de Doña Lupe, viuda de un revolucionario. Después verás que es una historia de horror y de los oprimidos.

Cortesía IMDb

Estos judiciales buscan aprovecharse de la casa de la viuda para traficar marihuana. Aunque Lupe parece indefensa y por motivos económicos se ve obligada a rentarles cuartos, teniendo que cambiar las chapas de la casa para protegerse. Pero sobre todo, utilizará el arma de fuego que dejó su marido para protegerse de estos hombres. Al mismo tiempo, la señora recibe ayuda del fantasma de su difunto esposo.

Historias sobre los oprimidos

Hace 33 años de la filmación de este cortometraje. Pero desde entonces, Del Toro hizo historias sobre los oprimidos. Mientras que en Doña Lupe retrata a una mujer de la tercera edad que debe protegerse de la corrupción mexicana, en El Espinazo del Diablo los niños de la Guerra Civil española son quienes se ven forzados a madurar para sobrevivir al asesino en el orfanato.

Su caso más reciente en defensa de los oprimidos es La Forma del Agua. Una muda debe vencer a explotadores racistas para salvar a una criatura acuática en cautiverio. Entonces, esta lucha de Guillermo del Toro por darle voz a quienes no la tienen, se remite a Doña Lupe en 1986.

“Desde la infancia he sido fiel a los monstruos, me han salvado. Porque los monstruos, creo, son los santos patronos de nuestra dichosa imperfección. Y permiten y encarnan la posibilidad de fallar y vivir”, fueron las palabras del cineasta al recibir el Globo de Oro.