Bradley Cooper trae de vuelta A Star Is Born, el clásico que inició en 1937 y que tuvo su última versión hace 42 años con Barbra Streisand. Así el remake de Cooper es un refrescante recuerdo de la escena musical actual con la lucha de quienes buscan ser cantantes reconocidos y las dificultades que deben vencer cuando más que vender talento, las disqueras buscan comercializar una imagen.

El primer filme de Cooper como director, muestra el espiral que es alcanzar la fama en una época dominada por excesos y apariencias. Éste es el caso de Ally, interpretada por Lady Gaga, una joven que trabaja como mesera, mientras sueña con que una disquera le grabe un álbum. Aunque remake y cantante no parecen la mejor combinación para una gran película, tenemos 6 razones por las que necesitas ver A Star Is Born.

Una mujer ambiciosa

Cortesía IMDb

Nominamos A Star Is Born como una de las películas más feministas del año. La trama nos muestra a Ally, una mujer cuyas ambiciones son tan grandes como las que podría tener cualquier hombre, en este caso, Jackson Maine, personificado por Cooper.

Jack es un reconocido músico de country, quien descubre el talento de Ally y la invita al escenario con él. Tan pronto como se enamoran profundamente, un manager le produce un disco a ella y conforme alcanza el éxito, Jackson se hunde más en drogas y alcohol. Aunque lo ama y lo ayuda, la cantante no dejará que él acabe con su carrera. Así, este personaje demuestra de que las mujeres no son culpables de las malas elecciones de sus parejas.

Lady Gaga como actriz

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Lady Gaga fue nominada al Oscar por Mejor Canción Original por “Till It Happens to You” del documental The Hunting Ground. En esta ocasión podría ser en la categoría a Mejor Actriz. Al interpretar a Ally, la cantante quitó todas las máscaras que se creó al inicio de su carrera con The Fame, pues la historia de A Star Is Born es, en cierta forma, un reflejo de la suya: Una mujer que buscaba inspirar a los demás con su voz, pero la vorágine de la industria musical la fue convirtiendo en un producto comercial.

Recordemos el break que Lady Gaga se tomó de la música en 2017. Así como el documental en Netflix donde reveló temas que le afligían y cómo ella misma dudaba de su talento. Por tanto esta película seguro fue un tema emocional y personalmente muy difícil para la intérprete de “Joanne”.

Relaciones tóxicas

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Cuando Ally conoce a Jack, él ya carga con serios problemas de alcoholismo y drogadicción. Incluso cuando él la humilla en lo más alto de su carrera, ella no lo deja a su suerte e intenta levantarlo. A pesar del gran amor que le tiene, llega un punto donde ella no puede hacer más por él y su enfermedad. Así, no es una historia de opresión a las mujeres, sino todo lo que el género ha tenido que superar en un mundo dirigido por hombres que se sienten amenazados por mujeres exitosas.

Debut de Bradley Cooper como director

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Bradley Cooper dirigiendo A Star Is Born.

Bradley Cooper se une a la lista de actores que toman el rol como director, tal como hicieron anteriormente Clint Eastwood, George Clooney y Ben Afleck. Aunque A Star Is Born dura más de dos horas, no es pesado, pues el guión y la dirección de Cooper, aunado a la fotografía de Matthew Libatique (Black Swan), hacen de este filme uno tan natural que te hace sentir parte de la vida de Ally y Jack. Sientes estar sobre el escenario del concierto donde se enamoraron, en la casa donde donde ella sufre al verlo caer y hasta en un programa de Saturday Night Live.

Escena musical actual

¿Por qué recordar un clásico que se hizo por última vez hace 42 años? A Star Is Born trae a colación la escena musical actual donde escuchamos sencillos casi con la misma melodía. Así lo comercial se imporne al talento y lo que importa es el look, cierto aspecto físicio y hacer canciones “pegajosas”, así los cantantes pierden autenticidad.

Al mismo tiempo, no todo es blanco y negro, no hay víctima y victimario como tal porque en momentos te identificarás con Jack y en otros con Ally. Será una ruleta emocional donde estarás ilusionado, con el corazón roto, resignado y hasta culpable.

¡Perritos!

El personaje Jackson Maine tiene un adorable goldendoodle que en realidad es la mascota de Bradley Cooper. Ya que el director decidió que no contrataría ningún canino si podía compartir el set con su propio perro. La forma en que Cooper carga a Charlie en A Star Is Born, te robará más de un “awww”. Por si fuera poco, Bradley y Charlie recibieron el reconocimiento Compassion in Film Award de PETA por no utilizar compañías que rentan animales para filmaciones.