En la historia del cine, probablemente no haya orgasmo fingido más importante que éste. En la cinta When Harry Met Sally (1989), Meg Ryan en su papel de Sally finge placer en un restaurante atiborrado de gente.

Y son varias las razones por las que esta escena es tan importante, como el hecho de que la protagonista lo inventara para demostrar un punto: un orgasmo puede ser fingido.

Pero ahora que el protagonista Billy Crystal ha compartido la historia alrededor de esta escena, todo queda más claro.

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“Todo empezó en un ensayo. Cuando Nora Ephron, quien era muy buena, le dijo a Rob: ya sabes, las mujeres fingen orgasmos’. Él estaba como en shock y dijo: ‘bueno, a mi nadie me ha fingido uno'”, compartió el histrión.

Orgasmo fingido en un lugar público

La idea repercutió en la actriz y fue a partir de esto que se pensó en llevarlo a la cinta dirigida por Rob Reiner.

“Debería fingir uno, debería fingir uno en un lugar publico”, dijo Ryan. A lo que su colega respondió: “sí, como en un restaurante lleno de gente”.

Según el relato del histrión, la conversación terminó literalmente plasmada en el guión. Aunque aclaró que a la primera toma no quedó .