Un guión de Stanley Kubrick fue encontrado recientemente, lo que confirma que un genio nunca muere. 

El historiador de cine, Nathan Abrams, recibió del hijo de un colaborador de Kubrick la adaptación que el cineasta de La Naranja Mecánica (1971) hizo de Burning Secret, la novela publicada en 1913 por Stefan Zweig.

El proyecto tiene más de 100 hojas escritas por Kubrick y el guionista Calder Willingham en 1956. La historia transcurre en un resort austriaco, donde una madre y su hijo conocen a un misterioso hombre. Éste buscará la amistad de Edgar de 12 años, con tal de seducir a su mamá.

Kubrick modificó la novela y convirtió al barón en un depredador sexual para mantener temas que siempre le fascinaron: manipulación y adulterio. De hecho, podría decirse que la obra de Zweig es una Lolita al revés, obra de Nabokov que el director llevó al cine en 1962.

Se pensaría que las ofertas de compra del guión lloverían por ser de Stanley Kubrick. Sin embargo, el dueño del script reportó a The Guardian que no ha recibido propuestas para materializar la película. Sólo queda esperar que algún productor impulse la realización de Burning Secret.

Kubrick, el visionario

A pesar que el director de Eyes Wide Shut (1999) sólo hizo 13 filmes, pasó a la historia como uno de los más grandes cineastas por su visión del futuro.

Un ejemplo de ello es 2001: A Space Odissey, donde revolucionó la industria con el uso de efectos especiales. A 50 años de su estreno, esta es la sexta mejor película de la historia, de acuerdo con la lista The 50 greatest films of all time, realizada por 846 críticos y expertos de cine.