Muy, pero muy lejos quedó Solo: A Star Wars Story de ser un éxito de taquilla, como el que supondría cualquier película devenida del universo galáctico.

El filme dirigido por Ron Howard, en el que Alden Ehrenreich da vida a un joven Han Solo, sumó 83.3 millones de dólares, nada si se compara con los 220 millones que en su tiempo generara en diciembre Star Wars: The Last Jedi o los 155 millones que en 2016 tuvo Rogue One: A Star Wars Story.

Pero ¿cómo es que falló una cinta que por su simple contexto debería ser un éxito? Independientemente de las críticas de fans clavados, el diario The New York Times hizo un análisis que destacó tres puntos, y que aquí te compartimos:

La competencia

Avengers: Infinity War aún está en cartelera y todos hablan de ella: hay memes sobre la desaparición de Spider-Man y el guante de Thanos. Además, Deadpool 2 es una cinta divertidísima y con críticas positivas en el “boca en boca”, y cuando se estrenó Solo, esta peli apenas llevaba dos semanas en cartelera.

¿Fans enojados?

El principal reclamo de los fans from hell sobre Star Wars:The Las Jedi fue que el Luke Skywalker presentado en esa cinta nada tenía que ver con el imaginado por George Lucas. Esto habría influido en la decisión de varios fanáticos que no perdonaron la “cobardía” del Maestro Jedi.

La fatiga del tema

Generalmente, los estrenos de cintas relacionadas en una misma franquicia se dan con una separación de al menos un año. Hay algunos analistas que consideran que dejar pocos meses entre los debuts de Star Wars: The Last Jedi y Solo: A Star Wars Story, pudo haber influido un que los fans no se volcaran a las salas de cine.

Por Enrique Navarro