En FAHRENHEIT 451, Michael Shannon y Sofía Boutella interpretan a dos personajes completamente opuestos, pero por fuera ambos tienen cosas en común.

En la cinta dirigida por Ramin Bahrani, Shannon encarna a Capitan Beatty, el jefe de bomberos que se encarga de eliminar cualquier libro, defensor de la ley y de la idea de que todos debían pensar igual, mientras Boutella es Clarisse, la joven rebelde que convence al bombero Montag de dejar de quemar los conocimientos y tener pensamientos propios.

Hablamos en Cannes con ambos actores y esto fue lo que nos dijeron sobre su papel en esta adaptación de la novela de Ray Bradbury.

Ser el malo

fahrenheit 451 michael shannon
HBO

Con una increíble camisa negra con una ilustración de una calavera extraterreste, además de un bigote muy sesentero para un nuevo personaje, la presencia de Shannon impone, al igual que su voz no cabe duda que el hombre fuera y dentro de la pantalla es alguien con una actitud extraordinaria.

Publicidad

“No es interesante ser el malo de la historia, me gustaría que no me vieran así. Capitán Beatty es el problema necesario, forza el sistema y trata de sobrevivir como todos en la historia, y por eso hace lo que tiene que hacer, sacrifica muchas cosas, y tiene una vida secreta en su casa, en donde escribe por las noches sin que nadie sepa”, nos comenta em entrevista el actor conocido por interpretar personajes muy fuertes, intensos y de una forma villanos.

A la pregunta de si prefiere el light o dark side, Shannon cree que “todo es circular entre cada personaje”.

“He hecho personajes extraodrinarios y buenos, pero en esta historia es acerca de la oscuridad. Uno no es mejor que el otro. Me gusta estar en este festival histórico y no sé que personaje escogeré después”, apunta.

¿Y la buena?

fahrenheit 451 michael shannon
HBO

Sofia Boutella, por su parte, nos habló sobre su papel de Clarisse en la adaptación de la novela estrella de Ray Bradbury, a la que ve como “una mujer que ha tenido que tomar decisiones muy fuertes y que se encuentra confundida, ella es muy contradictoria. Es interesante ver que es una sobreviviente, ella quiere ser parte de una minoría”.

Sobre el tema de las redes sociales en esta adaptación de FAHRENHEIT 451, la también bailarina subrayó esa resistencia a dejar de ver las notificaciones que nos llegan, “muchas personas lo logran pero no es fácil no poder estar ahí todo el tiempo”.

“Debemos de tomar atención al arte y a todo, debemos de generar nuestras propias opiniones sobre todo para poder escapar de las fake news, como en la película, es escalofriante ver que si ocurre en la actualidad”.

Y en cuanto a los emojis en la cinta lo ve como algo “muy chistoso y divertido, todo el mundo los utiliza, es un lenguaje de las redes sociales. Que puedes hacer enunciados con ellos, es un suplemento del habla. Es un poco aterrador, para ser honesta”.

Al final, amantes del arte

Fuera de la pantalla Shannon y Boutella coinciden en su gusto por la lectura, la música y por su puesto el cine. 

Nuestro “villano” gusta de autores como Richard Yates, en específico el libro Revolutionary Road, “un libro realmente estructurado”, según dice, además de Thomas Hardy, Mad Judy, entre otros.

Por el contrario, Boutella confesó no haber leído antes la obra de Ray Bradbury, más porque se la pasaba ocupada bailando. Fue que la conoció hasta la audición, “me encanto, es una gran historia”

“Es increíble que en ese año el escritor haya podido acercarse a la época en la que estamos ahora, tomar lo esencial de los individuos que ahora son muy vanidosos”, dijo la parisina, admiradora de Godard.

Por Andrea Sánchez Rendón