Te decimos por qué Los Últimos Jedi es la mejor cinta de la saga desde El Imperio Contraataca.

Por Jorge Ávila

 

Foto: Cortesía Disney/Lucasfilm

En la actualidad, escribir sobre Star Wars es meterse en camisa de once varas debido a la a veces desmedida pasión que genera en los fans, pues pareciera que no pueden existir puntos medios para calificar a una película de la saga creada por George Lucas hace cuatro décadas. Y menos desde que Lucasfilm fue adquirida por Disney en 2012 y ésta decidió que iba a inundar las salas con una nueva historia de la franquicia cada año.

Después de lo que para muchos fue un decepcionante regreso de la saga con El Despertar de la Fuerza (J.J. Abrams, 2015), a la cual muchos acusaron de ser un refrito de la cinta original de 1977, las expectativas por lo que sería el nuevo episodio de la saga quizá ya no fueron tan altas, pues se decía que lo más probable es que siguiera la fórmula de El Imperio Contraataca (Irvin Kershner, 1980), considerada por muchos como la mejor de todas.

Si bien es cierto que Star Wars: Los Últimos Jedi (Rian Johnson, 2017) retoma varios elementos del filme de Kershner, la realidad es que Johnson le da la vuelta por completo y logra una película que se ve, suena y sabe a Star Wars, pero diferente. El cineasta -quien tiene como carta fuerte de presentación haber dirigido algunos de los mejores capítulos de Breaking Bad- añade un elemento que la saga pedía a gritos para dejar de tomarse tan en serio: humor, pero no exagerado ni del tipo de lo que hace Marvel con sus filmes de superhéroes, sino uno que termina humanizando a los personajes y que sirve de contrapeso para las diversas situaciones oscuras y dramáticas por las que atraviesan los héroes de la historia.

Sin afán de echarle a perder la experiencia a los fans (no spoilers, pues), la historia continúa la trama donde se quedó el Episodio VII: Rey (Daisy Ridley) busca el consejo y la guía del legendario Luke Skywalker (Mark Hamill), mientras el Líder Supremo Snoke (Andy Serkis) y su aprendiz Kylo Ren (Adam Driver) buscan terminar con La Resistencia, comandada por la Generala Leia Organa (Carrie Fisher).  

El filme retoma partes de la columna vertebral que hizo famosa a El Imperio Contraataca, pero evita caer en una copia directa como lo hizo Abrams con la cinta anterior de la saga principal (esto es, la que muestra la historia de los Skywalker). Para ello, Johnson acude no sólo al humor, sino a darle un giro sutil e inesperado al concepto principal de la saga, que es el de La Fuerza.

 

Foto: Cortesía Disney/Lucasfilm

Balanceando de manera inteligente el sentido del humor con el drama y la acción, Johnson logra un filme que no sólo no se parece a los anteriores, sino que además pone las bases para que en el futuro la historia pueda continuar de manera orgánica. Si bien el conflicto principal del filme ocurre entre los personajes de Ridley y Driver, las verdaderas estrellas de la película son tres integrantes de la saga original: Mark Hamill en su papel de un Luke diferente a la imagen del all american boy de la trilogía original; la finada Carrie Fisher en su última aparición como Leia; y la música de John Williams, quien aquí mezcla de manera perfecta los temas que compuso para los nuevos personajes en el filme anterior y le otorga el tono épico y humano que requiere la historia. A final de cuentas, ¿qué sería de Star Wars sin la música de Williams?

Se nota que en Star Wars: Los Últimos Jedi, Johnson y compañía pudieron trabajar más libremente, sin la enorme presión que tuvo Abrams de revivir la que quizá sea la franquicia fílmica más famosa del mundo, y se nota en la desfachatez que por momentos presenta un filme que, si bien visual y técnicamente es de lo mejor del año -y en lo negativo abusa de ciertas referencias a los episodios anteriores-, tiene su fortaleza en el atrevimiento de ir un poco más allá y explorar las diversas posibilidades que tienen los personajes y una historia que va a dejar a los fans de hueso colorado en estado de shock en más de un sentido.

Quizá no vaya a superar la taquilla que logró el Episodio VII de la saga, pero Los Últimos Jedi definitivamente es un paso hacia adelante y en firme para lo que será el futuro de la misma, y quizá la mejor entrega desde El Imperio Contraataca. Definitivamente no es la cinta de Star Wars que esperabas, sino mucho mejor.