La misma historia de Stephen Hillenburg, creador de Bob Esponja, es una lección. El dibujante murió este martes a los 57 años, pero ni la esclerosis lateral amiotrófica que padecía le quitó las ganas de vivir.

Entre los reconocimientos que recibió la serie animada Bob Esponja, destaca ser considerada por la revista Time como uno de los programas de televisión más importantes de la historia, además de que obtuvo nueve premios Emmy.

Y aún cuando el serial estaba consolidado desde 1999, cuando inició transmisiones, Stephen trabajó hasta el último momento.

Publicidad

Así que no es de extrañar que su creación nos motivara de muchas formas y nos enseñara cosas importantes de la vida como:

Determinación

Si algo aprendimos de Bob Esponja cuando Don Cangrejo cambia de giro para vender pizzas es a nunca darse por vencido.

El personaje de pantalones cuadrados cumplió el encargo a pesar de vientos y, obvio, mareas.

No Seas Gruñón

El mundo está lleno de amargados (¿o no, Calamardo?). Es mejor que siempre veas el lado positivo de las cosas y presumas esa sonrisa.

Ama lo que haces

No importa a qué te dediques, sólo ámalo. Así sea sólo preparar cangreburguers, debes hacerlo mejor que nadie y un buen paso podría ser componerle una canción.

Rockea

Si nadie cree en ti, tal como vimos en el capítulo de la orquesta de Calamardo, tú sigue adelante. Es probable que después de tanta práctica logres brillar por tu talento.

Si no, pregúntenle a Bob, quien amenizó un Super Bowl.

Siempre ten un buen paso de baile

No importa si todo a tu alrededor es un desastre, tú siempre dale libertad al cuerpo y baila como se te de la gana.