Este es un mensaje “al servicio de la comunidad”. Las palabras de don Melquiades Sánchez Orozco son aplicables en este caso para anunciar su fallecimiento. Y es que la “comunidad” en México lo conoció muy bien, o al menos su inconfundible voz de una lejana época en la radio y la televisión donde tener una voz distintiva era la norma.

Don Melquiades, el Perraco como le decían, murió este domingo a los 90 años de edad. Casi un siglo de vida del que dedicó más de la mitad a ser la voz del Estadio Azteca, desde que el empresario Emilio Azcárraga Milmo lo invitó a trabajar ahí.

“Este es mi estadio, lo ha sido toda mi vida, es mi casa, yo siento que me cobija cada vez que vengo aquí”, comentó el locutor en una entrevista para Expansión hace cuatro años.

Desde entonces se convirtió en parte de la historia auditiva de millones de personas en México, de generaciones enteras y no sólo aficionados al futbol o al América, cuya casa es el Azteca, y en donde también hacía anuncios, como los de localización de niños perdidos.

Nos referimos también a los millones de niños, adolescentes y adultos que lo escucharon como otra voz oficial, la del Canal 5.

Las cápsulas “Canal 5 al servicio de la comunidad”, por ejemplo, hicieron época. Estas reportaban a personas desaparecidas o perdidas, niños, jóvenes y adultos, con sus datos y foto; una especie de Alerta Amber que se conocía desde los años 80.

También destaca su trabajo como locutor en muchos comerciales de televisión de esa época y algunos más recientes. También trabajó en cine, en el doblaje de La era del hielo 2, en la que hizo a un buitre.

Su fallecimiento causó muchas muestras de cariño de personas ligadas al futbol, a los medios de comunicación y del público de varias edades. Muchas personas que lo conocieron como el periodista Enrique Burak destacaron su sencillez y caballerosidad. Otras personas hablaron de lo agradecido que era.

Un locutor de cepa

“Para mí significa mucho que gente de todo tipo y de todas las clases sociales me tome en cuenta, no catalogo lo que hago como algo extraordinario o algo que haya hecho yo, yo creo que lo ha hecho la gente”, dijo en 2016 al periódico La Afición, luego de recibir un reconocimiento por su trabajo.

Nació en Tepic Nayarit, le gustaba la electrónica y quería saber cómo se realizaban las transmisiones de radio, donde lo confundieron como aspirante a locutor, desde entonces empezó su carrera en medios de comunicación.

Don Melquiades era pintor y escritor además de locutor, uno que trabajó en las legendarias estaciones de radio XEW y XEQ. Una ya muy lejana época en la que como dijimos, las voces distintivas, originales, las que no se parecían a ninguna y seducían al público eran las que perduraban, como la de él, que parecía no tener edad.