Chico malo, chico malo… En nuestra sección policiaca tenemos el caso de un hombre que intentó llevarse una de las estatuas que flanquean el Paseo de la Reforma de la CDMX.

El hecho ocurrió este domingo en las inmediaciones de Reforma y Ricardo Flores Magón, en el centro de la capital. Lo curioso del asunto, es que el ladrón le estaba dando un aventón en un “diablito”. Ya era mucho cinismo, aunque se ve que la escultura iba taaan cómoda.

Estas figuras de bronce comenzaron a ser colocadas en una primera etapa durante el Porfiriato, a finales del siglo XIX. En ese entonces cada estado proponía un hombre ilustre para estar dentro de estas esculturas.

Son en total 77 esculturas, y la que intentaron hurtar representa a Ignacio Mejía Fernández de Arteaga, un general de la Guerra de Reforma. Así que el robo de una pieza con ese valor histórico casi casi pasa por completo desapercibido de no haber sido porque los policías lo pudieron ver.

De lo contrario, hubiera sufrido el triste destino de otras esculturas como el Cri-Cri de la Tercera Sección del Bosque de Chapultepec, o las coladeras que suelen llevarse para luego venderlas al fierro viejo.