Podría pensarse que un fotógrafo de cine que ha ganado en tres ocasiones el Oscar, uno de los premios más codiciados en la industria fílmica, ha alcanzado un grado de perfección en el que ya no hay espacio para los errores. Pero para el mexicano Emmanuel Lubezki, son justamente estos los que le permiten crecer en su carrera.

“Los errores son parte de la experimentación. Si no aceptas que puedes hacer errores, entonces empiezas a usar fórmulas, a repetirte,” compartió “El Chivo” este domingo durante el cierre del Zoom In Project, un evento organizado por Canon y la Universidad Nacional Autónoma de México.  

La charla comenzó con una hora de retraso, pero para los fanáticos, ni la lluvia era un impedimento para escuchar los consejos y las anécdotas del fotógrafo de cintas como El Renacido, Birdman y Gravedad.

Emmanuel Lubezki (@CulturaUNAM)
Emmanuel Lubezki (@CulturaUNAM)

El encuentro fue una charla entre Lubezki y su colega Carlos Somonte, quien recientemente realizó la foto fija de Roma. Antes de hablar de errores, aciertos y satisfacciones en su carrera, Lubezki recordó que su primer contacto con la fotografía fue a través de una cámara amateur que había en casa de sus padres. “Algo en la reflexión del lente me llamó la atención y creo que fue la primera vez que pensé que había algo misterioso e interesante en la fotografía,” recordó.

Músico frustrado

La velada, estuvo llena de confesiones. Emmanuel dijo ser un músico frustrado y que para él, la música  es el gran arte y el regalo de la humanidad al universo. En cambio el cine, dijo, es todavía un arte muy primario.

La forma en que él ve a su trabajo es como un oficio, un trabajo artesanal al que, en las manos de un buen director puede ser llevado a otro nivel. “Es una artesanía y requiere de un oficio. Tienes que aprender a observar, a comunicarte con los directores”.

Emmanuel Lubezki (@CulturaUNAM)
Emmanuel Lubezki (@CulturaUNAM)

“El Chivo” ha trabajado de la mano de cineastas como el propio Alfonso Cuarón, Alejandro González Iñárritu, Tim Burton y Terrence Malick. Para él, su labor es parecida a la de un “psiquiatra de la imagen” que ayuda a los directores a traducir sus ideas en cuadros por segundo.    

También habló de las nuevas tecnologías y el futuro del cine. Uno de los artífices de Carne y Arena, el proyecto de realidad virtual de Alejandro González Iñárritu, cree que en realidad son cosas distintas y que las tendencias digitales no ponen en riesgo el cine. También cree que aunque hoy es mucho más “democrático” hacer cine, ya que cualquier persona con un celular puede captar imágenes. Lo que siempre hará falta es una mente para contar historias.

De vuelta en sus errores, cuando mostró algunos clip de sus trabajos más emblemáticos, dijo que una de las razones por las que no le gustaba ver las películas que fotografió es por que no puede evitar encontrar los errores.

En un corto de unos minutos de la cinta El jinete sin cabeza, aseguró haber encontrado como 12 de ellos. ¿Pero ¿qué quiere decir error? se pregunta. Cuando tomo fotos fijas, pongo en Instagram un paisaje que me gusta y dicen ‘el horizonte está chueco.’ Prefiero tenerlo así que ir por un tripie y perderme el momento.