Imaginamos el momento en que Meghan Markle le anunció al príncipe Harry la próxima llegada de su heredero. Si seguimos la narrativa tradicional de un cuento de hadas, este momento tendría que estar lleno de luz, felicidad y alegría.

Nada puede interrumpir “felices por siempre”. Pero… ¿qué pasaría si las monarquías no hubieran sido abolidas en México y esta feliz pareja fuera mexicana?

En S1ngular, especulamos sobre esta (absurda) posibilidad y recurrimos a las frases del folclore mexicano que se podrían utilizar para dar esta noticia o, incluso, para referirse a esa etapa en la vida de las personas.

En México, todo tiene una forma alternativa de llamarse. El embarazo no es la excepción. Así que aquí enlistamos algunas de sus formas y sus explicaciones en la vida cotidiana.

Se comió la torta antes del recreo

Aquí hay un juicio de valor ejercido sobre una mujer que comenzó su vida sexual activa a una edad considerada moralmente temprana y que, como consecuencia, ha quedado embarazada. Es decir: una adolescente embarazada.

Está en Barcelona

No quiere decir que una persona se encuentra de viaje, tomándose fotografías frente a la catedral de la Sagrada Familia o dando paseos por las Ramblas. Se trata de una expresión, también juiciosa, en la que, como no se atreven a decir “está embarazada” se menciona a discreción “está en Barcelona.”

Está merengue   

Aquí hay que colocar una entonación chismosa (sic). Esta expresión se ocupa entre dos amigas o amigos que se refieren a una tercera que está embarazada y que esta situación despierta una suspicacia o es motivo de asombro. La expresión responde un relleno, en este caso al bebé. Como si se tratara de un pastel que en su interior tiene merengue. ¡Qué raro ¿no?!

Está de encargo

Esta es una expresión que utilizan regularmente las mamás. Es una forma sencilla y discreta de hablar del embarazo. ¿Pero qué problema tenemos con esa palabra?

Está preñada

Así es. En México está expresión se utiliza de forma indistinta para vacas y humanos.