Para los que somos nostálgicos, el Nokia 3310 es el mejor teléfono celular que se ha construido en la historia. No hay más, fin de la discusión. Y aunque Nokia haya presentado tres nuevos modelos (Nokia 2.1, Nokia 3.1 y Nokia 5.1), nuestro recuerdo es tan fuerte que con sólo escuchar la palabra Nokia, nos remontamos a este clásico.

El indestructible modelo “no inteligente” cumplió la mayoría de edad y lo hace con el recuerdo colectivo de un juego que rompió los récords en el mundo: Snake, o “el de la viborita”, como le llamábamos.

Uno de los primeros juegos móviles hizo que el Nokia 3310 fuera reconocido no sólo por su resistencia a las caídas o larga duración de batería, sino por ser pionero en la “necesidad” de tener el teléfono en la mano (¡y es que el juego es altamente adictivo!).

El 2000 fue un año en el cual internet no era pensado para los teléfonos (apenas llegaba a las casas en líneas de dial-up), y pasar el rato uniendo los pixeles para que la “viborita” creciera era nuestra mayor distracción.

Todo un clásico (Getty)
Todo un clásico (Getty)

Tuvo tal trascendencia, que el año pasado Nokia decidió relanzar el 3310, con una nueva pantalla LCD, cámara de dos megapíxeles, radio FM y… sí, el juego “de la viborita”. Nokia le dio, además, algunos de sus mayores atributos, como una batería que dura hasta 25 días y la resistencia a las caídas. Y, a diferencia de lo que pasaba en el 2000, se puede navegar (limitadamente) en internet, con el ligero navegador Opera (una maravilla).

A 18 años de su lanzamiento, el 3310 sigue siendo uno de los teléfonos más añorados en el mundo, y no es difícil que si en casa de tus papás encuentres alguno, aún tenga pila y puedas disfrutar de un juego más de “la viborita”.