La sexualidad de un par de marionetas no sólo dio la vuelta al mundo, sino que se tornó en una discusión abierta. Mark Saltzman, guionista de Plaza Sésamo, aseguró que Beto y Enrique eran gay.

Sin embargo, Plaza Sésamo y Frank Oz, cocreador de los peluches, negaron que los personajes tuvieran orientación sexual. En cambio, aseguraron que simplemente eran mejores amigos (así como dice la rola de Ana Gabriel).

Alrededor del mundo, hubo quienes defendieron la clara identidad sexual de los muñecos y otros, que, entre homofobia y no, expresaron su desacuerdo. Nosotros nos mantenemos fieles en la defensa de los derechos humanos (y de marionetas), y que la identidad sexual no es un tema debatible. Por lo tanto, nos imaginamos éstas como las mejores escenas de Beto y Enrique que –insistimos, en nuestro imaginario- demuestran que son la pareja más linda.

Ver al otro dormir

¿Qué mayor prueba de amor que ésta? Contemplar el sueño de la pareja y velarlo demuestra un profundo enamoramiento.

Hacer algo por el otro

Cuando se van de pesca, Beto no logra conseguir ni un pez. Es por eso que Enrique intenta, de todas las formas posibles, que su “amigo” tenga mayor suerte. ¿No es algo que haría cualquier novi@?

Insomnio amoroso

Cuando uno está enamorado y pensando en el otro, simplemente no logra conciliar el sueño.