Quién no recuerda esas series de niños prodigios como Doogie Howser que llegaban a la universidad. En México, un niño de 12 años ingresará a la Facultad de Ciencias de la UNAM.

La próxima semana Carlos Antonio Santamaría Díaz iniciará su primer semestre en la carrera de Física Biomédica. “Seguramente será el único alumno que vaya de la mano de sus padres hasta la puerta del aula”, se lee en la página de Dirección General de Comunicación Social de la UNAM.

Carlos aprobó el examen de admisión para la Máxima Casa de Estudios con 105 aciertos de 120. ¿Qué dirán los que nomás no alcanzan el mínimo para sus respectivas carreras? 

“Sólo quiero estudiar; si me cierran las puertas, me meteré por las ventanas”, cita la DGCS de la universidad a este prodigio. Ya previamente, hace tres años Carlos ya había cursado dos diplomados en la Facultad de Química de la UNAM. Uno era sobre química analítica, mientras que el segundo fue de bioquímica y biología molecular para la industria farmacéutica.

También se divierte

Este niño ya hasta tiene en mente varios proyectos académicos, como según confío al sitio de la UNAM. Uno de ellos es la reconstrucción de una célula, “y de ahí curar casi cualquier enfermedad”.

Entre sus pasatiempos con el que mezcla sus conocimientos científicos, está la programación de videojuegos. Y por supuesto, jugarlos, aunque asegura que lo ha tenido que detener para dedicarse a uno de bioquímica.

“Me gustaría encontrar más niños como yo, ayudarlos con lo que no les deja hacer la primaria o la secundaria, decirles por dónde pueden ir para seguir aprendiendo, porque nunca se debe parar”, apuntó al sitio de la DGCS.