Es imposible escuchar “Lust for life” (Iggy Pop) y “Born Slippy” (Underworld) sin remitirte inmediatamente a Trainspotting (1996). Pero cuando en 1990 Irvine Welsh escribió esta novela “sobre joderse la vida”, nunca imaginó que sería el encargado de unir a dichas leyendas del rock.

“Tengo que admitir que nunca me imaginé algo así (en Trains­potting). No veía clara la mezcla de estilos, pero estoy encantado de haberme equivocado”, aseguró el escritor en una conversación con dichos músicos, publicada en El País.

Así, para la secuela de la película dirigida por Danny Boyle, los integrantes de Underworld -Rick Smith y Karl Hyde- buscaron a Iggy Pop. Los músicos coincidieron en Londres, por lo que Rick montó un estudio de grabación en el icónico hotel Savoy.

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Con tal de no ser el único “gallina”, el intérprete de “The Passenger” aceptó grabar “Get Your Shirt” para T2 Trainspotting (2017). Sin embargo, Welsh admite que la canción no entró en el soundtrack porque simplemente no la veía con la historia. Y no se arrepiente. 

Welsh se equivocó al vender los derechos de Trainspotting

Irvine Welsh también relató cómo fue que vendió los derechos de su novela para ser llevada a la pantalla grande.

“Cuando me contactaron para comprar los derechos de Trainspotting yo vivía en Ámsterdam, y Danny me mandó su película. Yo no sabía nada, excepto que todo el mundo quería comprarlos. Como me gustó Shallow Grave (Boyle, 1994), pensé que los personajes del libro podían funcionar bien con esa energía fílmica.

“Luego conocí a un tipo que me dijo que me iba a conseguir un montón de dinero con Trains­potting, y que Danny podía ser un buen director para el proyecto. Yo le contesté que bueno. Pensé que era el productor de Danny. Sin embargo, no era más que un tipo con un montón de dinero que pasaba por allí. Total, que se los vendí de inmediato.

“Danny volvió y me dijo todo enfadado que qué diablos había hecho. Yo le dije que lo sentía. Había pensado que el tipo tenía que ver con él. Así que la cagué, pero nos pusimos en contacto con él, se lo tomó muy bien y cedió los derechos a Danny, Andrew y John. Estuvo a punto de no haber película por culpa de mi codicia y cortedad”.