Los Duques de Cambridge celebraron ayer el bautizo de su tercer hijo, el príncipe Louis. Y una de las tradiciones que tuvieron que seguir William y Kate fue servir a sus invitados el mismo pastel que dieron el día de su boda. ¡Sí, siete años después! 

Aunque esto no suena nada apetecible, seguramente la familia real se encarga de preservarlo con las mejores técnicas. No creemos que lo guarden en un refri cualquiera como Homero y Marge Simpson.

Esto no es nada nuevo para William y Kate, ni para los invitados, pues han servido el mismo pastel en los bautizos de sus tres hijos y sigue alcanzando.

¿Y cómo es ese pastel?

En la recepción de su boda en abril de 2011, los duques de Cambridge sirvieron un pastel de ocho niveles. La creación estaba decorada con glaseado de crema y betún. Además, tenía 900 flores heladas y hojas de 17 variedades diferentes. 

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Un diseño de guirnaldas alrededor del centro coincidía con las guirnaldas arquitectónicas decoradas en la parte superior de la Galería de Imágenes del Palacio de Buckingham, la habitación en la que se exhibía el pastel durante la boda.

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Muy bonito y todo, pero nada apetecible comerlo después de tanto tiempo, aunque es la tradición. Incluso en ese día especial, el príncipe Louis tuvo que usar el mismo ropón que su hermanos llevaron el día de su bautizo y que más de 60 reyes han usado. 

Por Tamara Santillán